lunes, 11 de octubre de 2021

LA OSTEOPATIA Y LA TÉCNICA DE THRUST PARA LA DISFUNCIÓN POSTERIOR DE LA CABEZA DEL RADIO

Recordemos que la Osteopatía es una de las terapias naturales más usadas y reconocidas a nivel clínico. Su esencia integradora la convierte en una terapia que cura alivia y sobre todo previene la aparición de enfermedades.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) considera la Osteopatía “una profesión sanitaria de primera intención e independiente de otras”, es decir, que sus profesionales, los osteópatas, trabajan la salud de los pacientes y pueden ejercer sin necesidad de que el paciente venga derivado por otro profesional de la salud. 

La Osteopatía, referenciada como medicina por la OMS (Organización Mundial de la Salud), está reconocida en países como EEUU, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Suecia, Portugal, Francia, Suiza o Gran Bretaña, pero, la Norma Europea UNE, aprobada por el Centro Europeo de Normalización (CEN), no está implementada en España, a pesar de estar publicada en el BOE (Boletín Oficial del Estado) desde enero de 2019.

La osteopatía es una disciplina terapéutica basada en la anatomía y fisiología del cuerpo humano y es una de las terapias más completas dentro de todo el grupo de Terapias Naturales, ya que además de comprender la mayoría de los problemas y enfermedades que manifiesta en el cuerpo físico, también tiene tratamientos ideales para poder mejorar algunos aspectos emocionales y psíquicos que causan diferentes patologías.

LA OSTEOPATIA Y LA TÉCNICA DE THRUST PARA LA DISFUNCIÓN POSTERIOR DE LA CABEZA DEL RADIO

Hoy os traemos un extracto del estudio realizado por:

José Antonio Martínez Fernández 1 (PT,PhD,DO), Profesor del Departamento de Fisioterapia. Universidad de Sevilla. Y Jesús Oliva Pascual-Vaca (PT,PhD, DO) Profesor del Centro de Estudios Universitarios Francisco Maldonado. Osuna. Sevilla.

RESUMEN

Las disfunciones osteopáticas en el codo pueden causar absentismo laboral, con el gasto económico que ello conlleva para la sociedad, debido a la alta incidencia con la que estas disfunciones se presentan. Una de las lesiones osteopáticas que se pueden dar en el codo, es la disfunción de cabeza de radio posterior, que provoca un aumento del tono del músculo supinador corto, que a su vez puede referir dolor en la región externa del brazo y antebrazo.

 


El objetivo de la técnica de thrust para la cabeza de radio posterior con contacto indexial, será anteriorizar la cabeza del radio, para así poder recuperar la funcionalidad en la articulación del codo. Para realizar correctamente la técnica, previamente habrá que llegar a un diagnóstico adecuado basado en la inspección, palpación, pruebas de movilidad, pruebas musculares, pruebas ortopédicas y radiología.

INTRODUCCIÓN

El codo es la articulación intermedia del miembro superior, que relaciona el brazo y el

antebrazo. La posibilidad de orientar el miembro superior en los tres planos del espacio, es gracias al hombro, pero la posibilidad de acercar la mano al cuerpo es gracias al codo.

La articulación del codo la componen tres huesos; la extremidad distal del húmero; y las extremidades proximales de cúbito y radio, y por ende tres articulaciones encerradas en una sola cápsula articular, que comparten los dos grados de libertad asociados pero distintos del codo. Las tres articulaciones son muy diferentes, pero complementarias:

• Articulación humero-radial;condílea, no congruente, siendo el pivote superior de la prono-supinación.

• Articulación húmero-cubital; troclear, responsable de la flexión y extensión.

• Articulación radio-cubital superior; trocoide, no congruente, responsable junto a la radio-cubital inferior de la pronación y supinación. Esta articulación radio-cubital superior está relacionada con el codo a diferencia de la peroneo-tibial superior que es independiente de la rodilla.

Por todo lo mencionado observamos que el codo posee cierta complejidad y debe conciliar aptitudes opuestas como la fuerza y la fineza. 

El radio ocupa la posición lateral del antebrazo, y en su extremo proximal presenta una cabeza recubierta por cartílago hialino y membrana sinovial. La cabeza radial da inserción a la cápsula articular del codo, ligamento colateral radial, ligamento anular y músculo supinador corto.

El espasmo muscular del músculo supinador corto ocasionará la disfunción osteopática conocida como cabeza de radio posterior, al mismo tiempo que el espasmo de este músculo puede provocar dolor referido en la región externa del brazo, antebrazo, cabeza del radio, pulgar y cabeza del primer metacarpiano, dando sintomatología de epicondilitis lateral.

La disfunción conocida como epicondilitis lateral es uno de los trastornos regionales con mayor incidencia en la población tanto a nivel de la comunidad como a nivel profesional. La incidencia entre los adultos en edad laboral, entre los 25-64 años de edad, es del 11%. El 5% de los sujetos diagnosticados de dolor en la región lateral del brazo y antebrazo cursan su baja laboral, existiendo una mayor prevalencia de esta dolencia en los trabajos en que se utilizan de forma permanente las manos, así como en el sexo femenino. 

La etiología de la epicondilitis sigue siendo controvertida, aunque hay autores que afirman que la disfunción en la zona del epicóndilo, más que un proceso inflamatorio se debe a cambios motores y sensitivos.



LESIÓN POSTERIOR DE LA CABEZA DEL RADIO

En la cabeza del radio, desde el punto de vista osteopático, se pueden producir dos tipos de lesiones; la disfunción de cabeza radial anterior y la disfunción de cabeza radial posterior. La etiología de la lesión de cabeza radial posterior puede ser múltiple, bien se debe a una caída del individuo hacia delante sobre la mano, con el antebrazo en pronación, bien se debe a una serie de movimientos repetitivos que llevan a la pronación del antebrazo de forma forzada; ambos gestos provocarán que la cabeza del radio sea impulsada hacia atrás (posterior) respecto al cúbito, y de la misma forma, el radio ascenderá debido a la orientación del plano articular de la articulación radiocubital superior. Los movimientos de la cabeza del radio en la articulación radio-cubital superior provocarán una compresión del menisco sinovial intraarticular húmero-radial, que será fuente de dolor para el sujeto, y un estiramiento del ligamento lateral externo, disminuyendo el valgo fisiológico.

OBJETIVOS

Los objetivos de la técnica de thrust para la disfunción posterior de la cabeza radial serán:

a) Anteriorizar la cabeza del radio.

b) Normalizar la posición de la cabeza del radio

respecto al cúbito.

c) Recuperar la normalidad del tono del músculo supinador corto.

d) Recuperar el tono del músculo braquial anterior y tríceps.


EVALUACIÓN DIAGNÓSTICA

La evaluación diagnóstica de la posterioridad de la cabeza radial se basa en las siguientes pruebas:

·       Inspección: Se observará una disminución del valgo fisiológico en el codo lesional, así como la pérdida de los últimos grados de extensión.

·       Palpación: La cabeza del radio se encontrará ligeramente más posterior. El sujeto presentará dolor en la interlínea articular externa, por el estiramiento del ligamento lateral externo, y presentará dolor a la palpación de la región externa del antebrazo por el espasmo del músculo supinador corto.

·       Test de Movilidad: Como consecuencia de la restricción al deslizamiento anterior de la cabeza radial, encontraremos limitación hacia la supinación y la extensión (al final del movimiento). El test para la articulación radio-cubital superior se realiza con el paciente sentado, codo flexionado a 90º. El terapeuta coloca una mano sobre el olecranón del sujeto, manteniendo el codo contra su cuerpo, y con la otra mano moviliza la cabeza radial antero-posteriormente, en el caso de cabeza radial posterior, ésta no se deslizaría hacia anterior.

·       Test Muscular: Se producirá una debilidad del músculo supinador corto, que se evaluará con el sujeto sentado; el brazo lesional con el codo flexionado a 90º y antebrazo en posición neutra, el terapeuta de pie del lado homolateral del paciente, con una mano toma el codo del paciente para que pueda reposar y con la otra sujeta el antebrazo del sujeto por la parte distal, le pide al sujeto que lleve la mano hacia arriba mientras el terapeuta se opone al movimiento. Se producirá debilidad del músculo braquial anterior, que se evaluará con el sujeto sentado hombro flexionado entre los 45º y los 90º, codo flexionado 90º y antebrazo en equilibrio; el terapeuta del lado homolateral, sostiene el brazo (por debajo del codo), le pide al sujeto que lleve la mano hacia la cara, mientras que la otra mano resiste el movimiento en la parte distal del antebrazo. Igualmente podemos encontrar debilidad del músculo tríceps; para evaluarlo el sujeto se coloca en decúbito prono, con el hombro a evaluar en abducción de 90º, antebrazo flexionado y colgando de la mesa de evaluación; el terapeuta se coloca del lado lesional y sostiene el brazo por debajo del codo, la otra mano la coloca en la región distal del antebrazo para resistir el movimiento que se solicita al sujeto, la extensión de codo.

·       Radiología: En la radiología convencional se observa una apariencia normal, y la IRM se considera una herramienta fiable para determinar el diagnóstico de inflamación crónica de la región externa del brazo, aunque no correlaciona ésta con los síntomas, por lo que se cuestiona la validez de dicha prueba para evaluar la inflamación epicondílea lateral.

·       Pruebas Ortopédicas: Se deben realizar para diagnosticar la patología asociada a desequilibrios musculares que se pueden dar junto a la disfunción de cabeza del radio posterior; algunas de estas pruebas son la de compresión del músculo supinador, prueba de Mill y prueba de Cozen.

BENEFICIOS / INDICACIONES

La técnica de thrust para la disfunción de cabeza de radio posterior con contacto indexial, está indicada en caso de que los test de movilidad muestren que no es posible anteriorizar la cabeza del radio, y esto se acompañe de la limitación de movilidad en los últimos grados de la extensión y supinación. La radiología convencional no debe mostrar signos de fracturas, ni luxación de la cabeza radial.

RIESGOS / CONTRAINDICACIONES

a) Tumores.

b) Fracturas recientes.

c) Luxación de la cabeza del radio.

d) Enfermedades infecciosas.

e) Fragilidad de los tejidos, tras cirugía reciente, cicatrices no consolidadas, etc.

f) Rechazo del paciente al procedimiento.

 

DESCRIPCIÓN DEL PROCEDIMIENTO

Se debe tomar un contacto directo sobre la parte posterior de la cabeza del radio, reducir el slack y realizar un impulso en dirección anterior para reducir la lesión de posterioridad de la cabeza radial.

PRECAUCIONES

Con objeto de orientar el impulso en el plano articular y estabilizar la posición, el terapeuta debe mantener el codo del brazo que manipula, más bajo que el contacto indexial, mientras que el otro brazo del terapeuta (el brazo que no ejecuta la técnica) debe mantener la rotación externa gleno-humeral del paciente.



CONCLUSIONES

La disfunción osteopática de cabeza de radio posterior y las tensiones musculares que se provocan pueden ser causantes de patologías con una elevada prevalencia en la sociedad, y un elevado absentismo laboral en la población activa, con el coste económico que ello conlleva. El acertado diagnóstico y la ejecución correcta de la técnica propuesta en este trabajo para esta disfunción osteopática, en ausencia de contraindicaciones, permitirá restaurar la correcta movilidad en la articulación radio-cubital superior eliminando las restricciones y sintomatología que esta lesión provoca. La aplicación de la técnica de thrust para la disfunción de cabeza del radio posterior ofrece beneficios, pero tiene riesgos conocidos que deberían considerarse en la terapia osteopática de los pacientes en la clínica diaria.

Dentro de la osteopatía no entendemos de enfermedades ni lesiones como tal y por tanto no las tratamos, de lo que hablamos es de alteraciones estructurales o problemas de restricciones de movilidad o funcionales en el cuerpo que son las bases de la Osteopatía y este no es un caso distinto a otros tantos en los que ayudamos a la gente con sus problemas.

Un estudio biomecánico profundo por parte del Osteópata, podrá determinar el origen, y aplicando las correcciones osteopáticas oportunas, eliminar las alteraciones existentes a nivel estructural.

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