lunes, 12 de septiembre de 2022

LA OSTEOPATIA Y LA EFECTIVIDAD DEL USO DE LAS TÉCNICAS DE ALTA VELOCIDAD EN EL TRATAMIENTO DEL DOLOR LUMBO-PÉLVICO EN EL EMBARAZO, EN COMPARACIÓN CON EL USO DE OTRAS TÉCNICAS OSTEOPÁTICAS

 


[ REVISIÓN SISTEMÁTICA ]

Rosario Dorado Román (PT, DO).

Del 23 de marzo de 2020.

Introducción. Se puede hacer osteopatía de diferentes maneras: con técnicas de alta velocidad y baja amplitud (HVLA); o con técnicas de baja velocidad dentro o en el límite del rango articular. La mayoría de los estudios no hacen una distinción clara entre estos dos, porque en la práctica clínica, estas dos técnicas a menudo son parte de un "paquete de terapia manual".

Objetivos. Revisar sistemáticamente la efectividad de incluir técnicas de HVLA en el protocolo osteopático para el dolor lumbopélvico en el embarazo frente al uso de otros tratamientos osteopáticos.

Material y métodos. Se realizaron búsquedas en las bases de datos PubMed, Cochrane y PEDro, seleccionando ensayos clínicos aleatorizados, estudios de cohortes y series de casos publicados desde el año 2000, que estudiaran las técnicas osteopáticas en el dolor lumbopélvico durante el embarazo. Se extrajeron datos relativos al tamaño muestral, tipo de estudio, variables analizadas, tratamientos estudiados y resultados obtenidos.

Resultados. Fueron seleccionados 10 artículos para la presente revisión (siete ensayos clínicos aleatorizados, dos estudios de cohortes y una serie de casos). Cinco de los estudios analizaron el dolor lumbar, uno el dolor pélvico y cuatro el dolor lumbopélvico. Los tamaños muestrales van desde 17 hasta 364 mujeres.

La mitad de los estudios analizan mujeres desde el 2º trimestre del embarazo y la otra mitad desde el 3º trimestre. En casi todos estos estudios se obtienen efectos de medianos a grandes en la mejora del dolor y la capacidad funcional.

Conclusiones. El tratamiento osteopático ha demostrado ser una herramienta eficaz para tratar el dolor lumbopélvico en el embarazo, pero no se pueden establecer diferencias entre los estudios que evaluaban las técnicas HVLA, las técnicas de baja velocidad, o la combinación de ambas, ya que los resultados no variaron de

manera significativa. A esto hay que añadir la escasez de evidencia de calidad sobre el tema, y la falta de homogeneidad de las muestras.

INTRODUCCIÓN

El dolor lumbopélvico relacionado con el embarazo abarca esencialmente tres entidades: dolor lumbar (LBP), dolor de la cintura pélvica (PGP), y LBP y PGP combinados.

Por lo general, comienza alrededor de las 18 semanas de embarazo y alcanza su punto máximo entre las semanas 24 y 36. El dolor lumbar es la queja musculoesquelética más común durante el embarazo.

La mayoría de los estudios informan una prevalencia mayor al 50%3,4, siendo en España del 71,3%1,5–8. Aproximadamente la mitad de las mujeres con LBP que se manifiesta inicialmente durante el embarazo siguen teniendo dolor 1 año después del partoy el 20% son sintomáticos 3 años después del parto10.

La incidencia de PGP en el embarazo varía de 16% a 25%11, siendo en embarazadas españolas del 64,7%. Esto generalmente se resuelve espontáneamente dentro de los 6 meses posteriores al parto; sin embargo, en 8% a 10% de las mujeres, el dolor continúa durante 1 a 2 años después del parto11,13. La definición precisa de PGP a menudo se superpone con la de LBP, lo que hace que todos los índices de frecuencia sean estimaciones obligatorias en la literatura.

Las frecuencias publicadas de problemas de discapacidad entre las mujeres con dolor lumbopélvico durante el embarazo varían del 21% al 81%. Hay mayor discapacidad e intensidad del dolor en pacientes con la combinación de LBP y PGP que en aquellos con dolor en un solo área. Para muchas mujeres, el dolor interfiere con las actividades diarias normales, perturba el sueño y contribuye a altos niveles de baja por enfermedad.

Esto contribuye sustancialmente al aumento de los costos de atención médicay a la reducción de los índices de calidad de vida con respecto a las embarazadas que no tienen dolor.

Los cambios biomecánicos, vasculares, hormonales, el aumento de peso y la retención de líquidos pueden explicar el aumento del dolor lumbopélvico en el embarazo. El aumento de peso recomendado durante el embarazo es de 11 a 16 kg, de los cuales aproximadamente la mitad se gana en el abdomen. El útero grávido agrandado estira y debilita los músculos abdominales, lo que ejerce una tensión adicional compensatoria sobre la pelvis y la musculatura espinal lumbar. Además, la pelvis realiza una báscula anterior e hiperlordosis lumbar, desplazando el centro de gravedad en sentido anterior, debido al aumento de laxitud de los ligamentos sacroilíacos.

La literatura sobre factores de riesgo para dolor lumbar relacionado con el embarazo (PRLBP) es inconsistente. Fuertes predictores del dolor lumbopélvico son el trabajo extenuante; el dolor lumbopélvico previo; y antecedentes de LBP o PGP durante un embarazo anterior, que puede predecir con una probabilidad del 85% que la madre experimentará dolor de espalda en embarazos posteriores. Se ha informado una mayor incidencia de dolor lumbopélvico en mujeres embarazadas multíparas, con un índice de masa corporal más alto y antecedentes de hipermovilidad articular.

A pesar del aparente impacto que tiene el dolor lumbopélvico en las mujeres, la mayoría lo consideran como una parte inevitable del embarazo, y a menudo (68%) no se informa a los profesionales sanitarios. De aquellas madres que informan dolor, solo el 25% reciben recomendaciones para el manejo de los

síntomas.

El manejo farmacéutico del dolor durante el embarazo ha sido poco investigado y las consecuencias a corto y largo plazo son en gran medida desconocidos para la madre y el feto. La mayoría de los medicamentos no se recomiendan durante el embarazo, lo que deja pocas opciones para controlar el dolor. La mayoría de los agentes físicos comúnmente utilizados en fisioterapia (ultrasonido, electroterapia, etc.) están contraindicados en el embarazo. Además, el uso de cinturones de soporte no está bien justificada por la literatura, por lo que persisten los desafíos para identificar opciones de tratamiento seguras y efectivas.

El tratamiento osteopático (OMT) es menos costoso en comparación con el tratamiento médico, ya que éste suele extenderse más allá de la atención primaria (medicamentos recetados, derivación a especialistas y fisioterapia, hospitalización). El OMT puede usarse en varias etapas del embarazo para complementar la atención obstétrica convencional, mejorando el dolor lumbar y/o pélvico y el estado funcional, en mayor medida que la atención prenatal habitual sola. Varios estudios encontraron que el OMT prenatal se asoció con menor duración del trabajo de parto, un menor riesgo de parto prematuro y tinción de meconio con líquido amniótico.

La técnica de alta velocidad y baja amplitud (HVLA), como por ejemplo la manipulación espinal (SMT) es una técnica común durante el embarazo46, aunque su evidencia es limitada. Hay estudios que muestran que es segura y puede aliviar los síntomas, ya que la comprensión actual de la biomecánica de las terapias de manipulación sugiere que las cargas transmitidas están dentro de rangos fisiológicos, y por lo tanto no es probable que esté contraindicado en embarazos sin complicaciones. Otros estudios desaconsejan la técnica o limitan su uso por no considerarla segura. Los eventos adversos después de la SMT durante el embarazo son relativamente raros sobre todo relacionados con la columna lumbar.

Por tanto, el objetivo principal de esta revisión fue comprobar la efectividad de incluir técnicas HVLA en el protocolo osteopático para el dolor lumbopélvico en el embarazo. Y los secundarios son valorar si se obtienen mejores resultados si incluimos técnicas HVLA, o por el contrario, no hay variación importante en los resultados obtenidos con técnicas de baja velocidad; y evaluar si existe algún riesgo y/o inconveniente para la madre o el feto al aplicar técnicas HVLA.

MATERIAL Y MÉTODOS

Sistema de búsqueda.

Se realizó una búsqueda, entre 2019 y 2020, en 4 bases de datos electrónicas: Pubmed, Cochrane, PEDro y LILACS. Como parte de la estrategia de búsqueda se usaron las siguientes palabras clave: “manual therapy” AND pregnan*; manipulat* AND pregnan*; osteopath* AND pregnan*; “low back pain” AND pregnan*; “pelvic pain” AND pregnan*; “osteopathic manipulative treatment” AND pregnan*; “spinal manipulation” AND pregnan*; OMT AND pregnan*; SMT AND pregnan*; “osteopathic medicine” AND pregnan*; “spinal manipulation” AND pregnan*; “chiropractic manipulation” AND pregnan*; “musculoskeletal manipulation” AND pregnan*; osteopath* OR chiropractic AND pregnan* AND pain.

Se efectuaron búsquedas manuales de la sección de bibliografía de los artículos recuperados para expandir potencialmente aún más el número de publicaciones recuperadas. Se examinaron y recuperaron todas las publicaciones pertinentes.

Criterios de selección de estudios.

Inclusión y exclusión.

Se incluyeron aquellas publicaciones sobre la eficacia de técnicas HVLA, o de baja velocidad (técnicas articulatorias, fasciales, stretching, musculo-energía, ect) para el dolor lumbar y/o pélvico en mujeres embarazadas; ensayos clínicos aleatorizados (ECAs), series de casos y estudios de cohortes; con una puntuación en la escala PEDro de al menos 4 puntos y en la escala SIGN de al menos 3; estudios en inglés y español, con acceso al texto completo, y publicados entre los años 2000 y 2020. Por su parte,los criterios de exclusión fueron los estudios sobre otras técnicas y tratamientos para el dolor lumbo-pélvico en el embarazo y estudios descriptivos, de casos-controles o revisiones sistemáticas. La figura 1 muestra el proceso de selección seguido durante la revisión.

Extracción de datos.

De cada artículo seleccionado se extrajo la referencia bibliográfica, el tipo de estudio, la puntuación en la escala correspondiente (PEDro / SIGN), el tamaño muestral, las intervenciones, parámetros evaluados y los resultados obtenidos.

RESULTADOS

Los estudios seleccionados evalúan la efectividad terapéutica de las técnicas osteopáticas para el dolor lumbar y/o pélvico en el embarazo. Entre estas técnicas osteopáticas, 2 de los estudios incluyen técnicas de HVLA (SMT); 5 estudios valoran las técnicas de baja velocidad (tales como técnicas articulatorias, fasciales, músculo-energía, movilidad, etc.); y 3 estudios combinan técnicas HVLA y de baja amplitud en un mismo protocolo osteopático.

Además, se diferencian 5 estudios que se centran en el dolor lumbar; 1 estudio en el dolor pélvico; y 4 estudios en el dolor lumbo-pélvico. Entre las herramientas más usadas está la Numeric Pain Rate Scale (NRS) para medir la intensidad del dolor.

En casi todos estos estudios se obtienen efectos de medianos a grandes en la mejora del dolor y la capacidad funcional, excepto en el estudio de Gausel, donde se observó una mejoría en el dolor pélvico, pero no fue muy relevante clínicamente.

El número de pacientes incluidas en las muestras también es muy variado, cubriendo un rango entre 1746 y 364 embarazadas. Con respecto a la edad gestacional al inicio del tratamiento varios estudios intervienen en el 2º trimestre de embarazo, otros se centran en el 3er trimestre, mientras que el estudio de Lisi A incorporaba a las embarazadas desde la semana 15 de embarazo.

El estudio de cohortes de Peterson, no se aplicó un número ni frecuencia específica de sesiones. Los tiempos de aplicación de cada técnica y la prolongación del tratamiento son distintos, pudiendo extenderse desde 3 semanas, hasta 10 o 13 semanas.

Incluso 3 de los estudios prolongan el seguimiento hasta después del parto.Técnicas HVLA Peterson, demostró que la mayoría de las embarazadas sometidas a tratamiento con técnicas HVLA, obtenían una mejora significativa del dolor lumbar y/o pélvico hasta 1 año después del tratamiento. Este mismo autor, 2 años antes, evidenció que la SMT y el ejercicio tuvo mejor respuesta ante el dolor que la NET, pero no hubo diferencias estadísticas significativas entre el SMT y el ejercicio.

Técnicas de baja velocidad Licciardone, realizó 2 estudios donde encontró que las técnicas osteopáticas de baja velocidad asociadas a la atención obstétrica habitual tenía efectos de medianos a grandes en la prevención de la disfunción progresiva específica de la espalda en el embarazo. Otros estudios apoyan la efectividad de estas técnicas en la mejora del dolor lumbo-pélvico y la funcionalidad, pero en uno de ellos, el efecto de las técnicas osteopáticas de baja velocidad no difirió demasiado del obtenido con el ultrasonido de placebo.

Combinación técnicas HVLA+baja velocidad

Varios estudios usaron un protocolo osteopático donde incluyeron ambos tipos de técnicas para tratar a las embarazadas, concluyendo que estas técnicas mejoran significativamente el grado de dolor lumbopélvico y discapacidad en las embarazadas, Sin embargo, Gausel, encontró resultados estadísticamente menos relevantes respecto al grupo control.

DISCUSIÓN

Se puede hacer OMT de maneras diferentes. Una forma es con HVLA realizado a una articulación que tiene restricción de movimiento, como por ejemplo la SMT; otra forma es con técnicas de baja velocidad dentro o en el límite del rango articular, como por ejemplo la movilización articulada sin empuje. El empuje de la SMT suele ir acompañado de un sonido de crujido o estallido, que representa la formación y disolución de pequeñas burbujas de gas dentro de la cavidad articular resultante de los cambios de presión a medida que las superficies articulares momentáneamente separados en respuesta al empuje de HVLA.

La SMT da como resultado un mayor rango articular de movimiento, cinemática articulada modulada, hipoalgesia regional y normalización del tono muscular. Además, se ha demostrado que produce cambios plásticos en la integración sensoriomotora dentro del sistema nervioso central, y sólo la SMT puede producir una activación electromiográfica refleja. Hay evidencia sustancial de ECAs y revisiones sistemáticas que respaldan la efectividad y la seguridad de la SMT para el tratamiento del dolor lumbopélvico en la población general.

La evidencia biomecánica sugiere que la columna lumbar femenina está bien diseñada para responder a la carga fetal, por lo tanto, el dolor lumbopélvico no es necesariamente una morbilidad inherente del embarazo, pero podría ser otra señal de advertencia de enfermedades futuras, al igual que la diabetes gestacional y la preeclampsia.

Ninguno de los estudios de esta revisión estableció un criterio claro de inclusión referente a la existencia de dolor lumbopélvico previo, o asociado a anteriores embarazos. Este detalle es importante ya que es factor clave que puede suponer una limitación importante en el pronóstico de la evolución del paciente. Establecer grupos de estudio homogéneos en cuanto a los antecedentes de dolor lumbopélvico previo sería importante para valorar la efectividad del tratamiento.

En los estudios no se especifica el rango de edad de las pacientes embarazadas. Otra limitación fue permitir que las mujeres ingresaran al estudio en diferentes momentos de su embarazo, por ejemplo la muestra de embarazadas de Lisi, variaba desde la semana 15 hasta la semana38 de gestación. Esto dificultaba que los recién llegados completaran los protocolos de tratamiento antes del nacimiento y también complicaba el análisis.

En la documentación revisada se emplearon diferentes técnicas, protocolos de actuación y distintos posicionamientos del paciente, lo que limita la capacidad comparativa de los resultados. En varios estudios se incluyen ejercicios y consejos en el protocolo de tratamiento osteopático.

El tratamiento osteopático es por definición un tratamiento holístico, por lo que realizar una sola técnica o un protocolo previamente establecido supone per se un sesgo en el estudio. En cualquier caso, el tipo de tratamiento aplicado no es homogéneo ni comparable entre estudios.

Otros estudios eran de menor calidad, no tenían grupo control, no cegaba a pacientes y evaluador. Todo ello podría explicar la variabilidad en los resultados obtenidos. En el estudio de Hensel, los resultados de las técnicas osteopáticas no difirieron mucho de los obtenidos con el ultrasonido de placebo. Los estudios futuros deberán delinear aún más la relación entre las técnicas específicas de OMT y los beneficios terapéuticos específicos y considerar cuidadosamente la elección del placebo y las técnicas de OMT utilizadas.

LIMITACIONES DEL ESTUDIO

En la literatura existe un número reducido de estudios que utilizan técnicas osteopáticas para tratar el dolor lumbar y/o pélvico en el embarazo. La evidencia que se encontró era de calidad de baja y moderada. Las muestras utilizadas no fueron homogéneas, siendo a veces demasiado pequeñas. Además, la mayoría de estudios no especificaban la edad de las embarazadas, o si habían sufrido algún episodio de dolor previo al embarazo.

Se necesitaría un estudio aleatorizado controlado con una muestra grande de embarazadas que evaluara la efectividad del tratamiento de thrust lumbar y pélvico, frente a un grupo control sometido a un tratamiento combinado de técnicas osteopáticas de alta y baja velocidad, para estudiar específicamente si hay diferencias en los resultados con respecto a la intensidad del dolor lumbo-pélvico.

CONCLUSIONES

El tratamiento osteopático ha demostrado ser una herramienta eficaz para tratar el dolor lumbopélvico en el embarazo. Pero en cuanto a la efectividad del uso de las técnicas HVLA frente a otras técnicas osteopáticas, no se pueden establecer diferencias entre los estudios que evaluaban las técnicas HVLA, las técnicas de baja velocidad, o la combinación de ambas, ya que los resultados no variaron de manera significativa.

RECUERDEN;

Dentro de la osteopatía no entendemos de enfermedades ni lesiones como tal y por tanto no las tratamos, de lo que hablamos es de alteraciones estructurales o problemas de restricciones de movilidad o funcionales en el cuerpo que son las bases de la Osteopatía y este no es un caso distinto a otros tantos en los que ayudamos a la gente con sus problemas.

Un estudio biomecánico profundo por parte del Osteópata, podrá determinar el origen de dicho dolor, y aplicando las correcciones osteopáticas oportunas, eliminar o mitigar los dolores en el peor de los casos, siempre que la estructura sea el origen de la causa.


No hay comentarios:

Publicar un comentario