lunes, 6 de febrero de 2023

UNA DIETA MUY BAJA EN PROTEÍNAS PODRÍA AYUDAR EN EL TRATAMIENTO DEL CÁNCER DE COLON

 

Manuel Núñez, Periodista especializado en salud y ecología.

Un estudio abre la posibilidad a un tratamiento complementario del cáncer de colon con una dieta temporal muy baja en aminoácidos específicos durante el tratamiento con quimio y radioterapia.

Una dieta terapéutica específica puede ayudar en el tratamiento complementario del cáncer de colon. La investigación realizada en el Rogel Cancer Center de la Universidad de Michigan prueba que una alimentación con una cantidad mínima de proteína puede aumentar la eficacia de la quimioterapia al hacer que las células cancerosas sean más vulnerables. El estudio ha sido publicado en la revista Gastroenterology.

Según los investigadores, la dieta muy baja en proteínas bloquea las vías de señalización que utiliza el cáncer para alimentarse. Las células cancerosas necesitan nutrientes para sobrevivir y crecer. Una de las moléculas de detección de nutrientes más importantes en una célula cancerígena se llama mTORC1, a menudo llamada "regulador maestro del crecimiento celular". Esta célula permite que las células detecten diferentes nutrientes y, por lo tanto, crezcan y proliferen. Cuando los nutrientes son limitados, las células reducen la cascada de detección de nutrientes y "apagan" mTORC1.

¿CUÁL ES LA DIETA MÁS APROPIADA PARA EL CÁNCER DE COLON?

Se sabe que mTORC1 es hiperactivo en el cáncer de colon, pero la pregunta clave era si los tumores de colon secuestran las vías de detección de nutrientes para activar el regulador maestro. Sin embargo, el estudio ha comprobado que "en el cáncer de colon, cuando se reducen los nutrientes disponibles, las células no saben qué hacer. Sin los nutrientes para crecer, pasan por una especie de crisis que conduce a la muerte celular masiva", explica el autor principal Yatrik. M. Shah, profesor de fisiología en la facultad de medicina de Michigan.

El regulador, mTORC1, controla cómo las células utilizan las señales nutricionales para crecer y multiplicarse. Es muy activo en cánceres con ciertas mutaciones y se sabe que favorece que el cáncer se vuelva resistente a los tratamientos estándar. Una dieta baja en proteínas, y específicamente una reducción de dos aminoácidos clave, es capaz de modificar las señales nutricionales a través de un complejo llamado GATOR.

GATOR1 y GATOR2 trabajan juntos para mantener activo mTORC1. Cuando una célula tiene muchos nutrientes, GATOR2 activa mTORC1. Cuando los nutrientes son bajos, GATOR1 desactiva mTORC1. El hallazgo científico es que limitando la ingesta de ciertos aminoácidos se puede bloquear específicamente esta vía de señalización de nutrientes.

Los esfuerzos anteriores para bloquear mTORC se habían centrado en inhibir las señales que causan cáncer. Pero los inhibidores utilizados causaban efectos secundarios significativos, y cuando los pacientes dejaban de tomarlos, el cáncer regresaba. El estudio sugiere que bloquear la vía de los nutrientes al limitar los aminoácidos a través de una dieta baja en proteínas ofrece una forma alternativa y mucho más segura de bloquear la vía mTORC. 

"Sabíamos que los nutrientes eran importantes en la regulación de mTORC, pero no sabíamos cómo envían señales directamente a mTORC. Descubrimos que la vía de señalización de nutrientes es tan importante para regular mTORC como la vía de señalización oncogénica", explica la primera autora del estudio, Sumeet Solanki, Ph.D., investigadora en el Rogel Cancer Center.

LA DIETA AUMENTA LA EFICACIA DE LA QUIMIOTERAPIA Y LA RADIOTERAPIA

Los investigadores confirmaron sus hallazgos en células y ratones, donde vieron que limitar los aminoácidos detuvo el crecimiento del cáncer y condujo a un aumento de la muerte celular. También observaron biopsias de tejido de pacientes con cáncer de colon, donde se confirmó que los marcadores altos de mTORC se correlacionaban con una mayor resistencia a la quimioterapia.

"Una dieta baja en proteínas no será un tratamiento independiente, pero puede combinarse con la quimioterapia", dijo Solanki. Pero poner a los pacientes con cáncer en una dieta deficiente en proteínas a largo plazo no es lo ideal, porque a menudo experimentan debilidad muscular y pérdida de peso. Pero si se puede encontrar ventanas clave, como al comienzo de la quimioterapia o la radioterapia, en las que los pacientes podrían seguir una dieta baja en proteínas durante una semana o dos, se podría potencialmente aumentar la eficacia de los tratamientos.

Investigaciones futuras profundizarán en cuáles son las ventanas terapéuticas en que resulta más eficaz limitar los aminoácidos. Los investigadores también buscarán comprender cómo estas vías crean resistencia al tratamiento y si un inhibidor podría bloquear los complejos GATOR.

LOS PROBIÓTICOS AYUDAN A PREVENIR LA DIABETES

 


Manuel Núñez, Periodista especializado en salud y ecología.

Una revisión sistemática ha descubierto que los probióticos pueden mejorar una serie de marcadores de salud metabólica en personas con prediabetes..

Investigadores de Universidad de Medicina China de Pekín (China) han revisado siete estudios científicos realizados con probióticos para valorar su eficacia en el tratamiento de las personas con prediabetes. Cubrieron un total de 460 participantes, que se dividieron en partes iguales entre los grupos que tomaron probióticos y placebo.

Los probióticos en los estudios se administraron de varias formas, incluidas cápsulas, leche, yogur, polvos y sobres. Tres de los siete estudios se centraron en un solo microorganismo, mientras que los demás emplearon tres probióticos o más.

Los investigadores encontraron que las intervenciones con probióticos produjeron importantes beneficios para la salud de las personas prediabéticas, que incluyeron cambios positivos en el "índice cuantitativo de verificación de sensibilidad a la insulina" (QUICKI), la hemoglobina A1C (HbA1c), el colesterol total, el colesterol malo LDL y los triglicéridos.

¿CÓMO ACTÚAN LOS PROBIÓTICOS?

Los científicos explican varios mecanismos por los que los probióticos pueden producir efectos metabólicos beneficiosos:

·      Los probióticos promueven la secreción del "péptido 1 similar al glucagón (GLP-1)" por parte de las células L intestinales, lo que disminuye los niveles de azúcar en sangre.

·      Mejoran la función de las células beta pancreáticas.

·      Reducen la inflamación crónica.

·      Disminuyen los niveles de lipopolisacárido (LPS) y citoquinas proinflamatorias, lo que aumenta la sensibilidad a la insulina.

En conjunto, los investigadores concluyeron que se pueden utilizar los probióticos junto con otras estrategias para mejorar la salud metabólica de los pacientes prediabéticos.

Sin embargo, señalaron que estas conclusiones se extraen de una cohorte bastante pequeña. Además, los diferentes modos de administración de los probióticos suponen una limitación para valorar su eficacia. Sin embargo, dijeron que su conclusión debería servir para impulsar más investigaciones entre esta población en riesgo.

“El presente estudio indicó claramente que los probióticos pueden cumplir un papel importante en la regulación de valores como HbA1c, QUICKI, colesterol y triglicéridos en pacientes con prediabetes. Además, con base en los estudios existentes, concluimos que los probióticos pueden regular la homeostasis de la glucosa en sangre de varias maneras”, explican.

La investigación ha sido publicada en el Journal of Translational Medicine.

¿QUÉ PROBIÓTICOS SE UTILIZARON?

La revisión determinó que los probióticos pueden restaurar la homeostasis de la flora intestinal y regular la homeostasis de la glucosa en sangre al mejorar la composición de la flora intestinal, promover la proliferación de cepas beneficiosas y reducir la abundancia de cepas dañinas.

Por ejemplo, después de tomar probióticos (lactobacilos y bifidobacterias), las poblaciones de Barnesiella spp. y Butyrivibrio crossotus –ambos estaban implicados en la hiperglucemia y la resistencia a la insulina– se redujeron notablemente.

El probiótico Clostridium butyricum CGMCC0313.1 fue capaz de reducir la proporción de Firmicutes respecto a la de Bacteroidetes y aumentar la abundancia de flora intestinal productora de ácido butírico y del género Akkermansia.

Tomar cápsulas con una mezcla de múltiples cepas de probióticos durante 12 semanas aumentó la abundancia de bacterias productoras de los beneficiosos ácidos grasos de cadena corta, incluidas Bifidobacterium breve, Akkermansia muciniphila y Clostridium hathewayi.

POR QUÉ ES IMPORTANTE PREVENIR LA DIABETES

La diabetes y sus complicaciones se encuentran entre las enfermedades crónicas no transmisibles que representan una grave amenaza para la salud. La prediabetes incluye alteración de la glucosa en ayunas y alteración de la tolerancia a la glucosa con niveles elevados de glucosa en sangre que aún no cumplen los criterios diagnósticos de diabetes (126 mg/dl –5,6 a 6,9 mmol/l– de glucosa en sangre o más).

Según las estadísticas, el 70% de los pacientes con prediabetes finalmente desarrollan diabetes. En el tratamiento de la prediabetes, la mejora del estilo de vida no siempre consigue resultados en todos los pacientes y los medicamentos tienen efectos secundarios. Por eso existe una necesidad de utilizar estrategias naturales y seguras para controlar y retrasar la progresión de la prediabetes a la diabetes.

Si se desarrolla la diabetes, puede ser necesario tomar insulina y aumenta el riesgo de sufrir otras enfermedades.


LOS MEDICAMENTOS ESTEROIDEOS AUMENTAN EL RIESGO DE DEPRESIÓN


Claudina Navarro Walter, Fisioterapeuta y periodista

Fármacos que se utilizan comúnmente para tratar enfermedades como el asma o el eccema, entre otras, pueden favorecen los síntomas de depresión.

Si de repente te sientes deprimido o cansado, podría deberse a los medicamentos antiinflamatorios esteroideos que te ha recetado el médico. Estos medicamentos, comúnmente prescritos para la artritis, el eczema o el asma, pueden alterar la química del cerebro y aumentar el riesgo de desarrollar problemas de salud mental.

Los glucocorticoides, una familia de esteroides que incluye la cortisona y la prednisona, tienen el mayor riesgo de desencadenar problemas mentales, dicen investigadores de la Universidad de Leiden en los Países Bajos, que analizaron las historias clínicas de más de 700 pacientes de alrededor de 60 años de edad.

LOS MEDICAMENTOS CORTICOESTEROIDEOS PUEDEN ALTERAR LAS MATERIAS BLANCA Y GRIS DEL CEREBRO

Según la investigadora doctoral Merel van der Meulen, del Departamento de Medicina de la División de Endocrinología del Centro Médico de la Universidad de Leiden y autora principal de este estudio, investigaciones anteriores realizadas con personas con la enfermedad de Cushing, que tienen niveles muy altos del propio glucocorticoide del cuerpo cortisol, muestra que la exposición a largo plazo a los glucocorticoides puede afectar tanto la función como la estructura del cerebro.

"Nos preguntamos si estos efectos de los glucocorticoides en la estructura cerebral también podrían observarse en la gran cohorte poblacional del Biobanco del Reino Unido, incluidos los usuarios de glucocorticoides inhalados", agregó.

PUEDEN CAUSAR DEPRESIÓN Y PROBLEMAS DE MEMORIA Y COGNITIVOS

Los investigadores utilizaron imágenes de resonancia magnética para comparar los cerebros de los pacientes que tomaban esteroides inhalados, por vía oral o mediante inyección con los de 24.000 personas de una edad similar que no estaban tomando los medicamentos. Ninguno de los participantes tenía antecedentes de problemas neurológicos, psiquiátricos u hormonales.

Al analizar las imágenes, comprobaron que la materia blanca y gris en los cerebros de los que tomaban esteroides era físicamente diferente de la de los que no usaban esteroides. Cuando se pierde materia blanca la persona se siente más lenta en sus respuestas y puede tener problemas de memoria y cognitivos.

Además, los científicos descubrieron que los participantes que tomaban esteroides sistémicos tenían un núcleo caudado más grande (esta zona se relaciona con actividades cerebrales como la planificación de la ejecución de movimientos, el aprendizaje y la memoria) y una amígdala más pequeña (la amígdala es parte de la materia gris del cerebro y está relacionada con el procesamiento y la regulación de las emociones).

Entre los usuarios de esteroides, la depresión, la sensación de letargo y el cansancio son comunes, lo que podría tener relación con la capacidad de los medicamentos esteroideos para modificar las estructuras cerebrales. Los investigadores observaron que los efectos eran menos pronunciados en los pacientes que tomaban los esteroides por inhalación que en aquellos que ingerían pastillas que actuaban sobre el organismo entero. Además sentían menos sensación de fatiga.

 

La dosis y la duración de los tratamientos con fármacos esteroideos también influyeron. Los mayores efectos secundarios sobre el cerebro se observaron en las personas que tomaros medicamentos sistémicos en pastilla durante mucho tiempo.

¿PARA QUÉ SE UTILIZAN LOS MEDICAMENTOS ESTEROIDEOS?

Los fármacos esteroideos suprimen la respuesta del sistema inmunitario y se recetan regularmente para afecciones inflamatorias, tales como:

·      Asma

·      Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)

·      Enfermedad inflamatoria intestinal

·      Lupus

·      Artritis reumatoide

·      Esclerosis múltiple (EM)

Estudios anteriores encontraron que las personas que toman durante un tiempo prolongado los medicamentos tienen casi siete veces más probabilidades de intentar suicidarse y son mucho más propensas a sufrir depresión, manía y delirio.

Por otra parte, el uso de glucocorticoides durante un tiempo prolongado aumenta el riesgo de que una persona desarrolle ciertos efectos secundarios, como:

  • ·      Aumento del apetito/ganancia de peso
  • ·      Hipertensión arterial
  • ·      Osteoporosis
  • ·      Diabetes
  • ·      Cambios de humor
  • Aumento de riesgo de enfermedades cardiovasculares y muscoloesqueléticas. 

LA OSTEOPATIA Y SUS BENEFICIOS EN EL PERIODO OBSTÉTRICO


 

[ REVISIÓN SISTEMÁTICA ]

Ester Rodríguez Pérez-Serrano (PT, DO); Ana Sedeño Vidal (PT, DO).

Del 14 de junio de 2019.

Introducción: Los diversos y numerosos cambios producidos durante el periodo obstétrico pueden dar lugar a una variedad de síntomas y patologías que provocarán dificultad en la realización de actividades de la vida diaria y absentismo laboral.

Todas estas alteraciones generan tensión tisular y control neuromuscular ineficiente, contribuyendo al desarrollo de disfunciones articulares, ligamentosas y miofasciales.

La osteopatía obstétrica puede ser un abordaje a la normalización de las funciones alteradas.

Objetivos: Evaluar y sintetizar los efectos del tratamiento osteopático en el ámbito obstétrico como prevención y tratamiento de los síntomas que se pueden producir durante esta etapa.

Material y métodos: Se realizó una búsqueda entre los años 2000-2019 en Pubmed, Cochrane Library, PEDro, Scielo. Se incluyeron los ensayos clínicos aleatorizados que presentaban cualquier tipo de tratamiento manual osteopático (TMO) en mujeres embarazadas. Se excluyeron estudios con sujetos con un embarazo de alto riesgo y estudios con participantes con sintomatología por una causa específica. Dos revisores independientes seleccionaron los estudios. Las variables estudiadas fueron el dolor y función lumbar, junto con el control hemodinámico durante el embarazo, complicaciones en el periodo de gestación, parto y postparto y dolor pélvico.

Resultados: Se incluyeron 8 ensayos clínicos aleatorizados controlados, publicados en los últimos años, que investigaban la efectividad del tratamiento osteopático en las mujeres en periodo de embarazo, parto y postparto. Los tratamientos osteopáticos se caracterizaron por el uso de diversas técnicas osteopáticas.

El TMO puede ser considerado encontrando mejoras en relación al dolor lumbopélvico, estado funcional y función autónoma. Los estudios seleccionados no mencionan efectos adversos del TMO.

Conclusiones: La osteopatía obstétrica aporta múltiples beneficios en los periodos de embarazo, parto y postparto reduciendo la incidencia de complicaciones y favoreciendo su estado de salud.

INTRODUCCIÓN

Son numerosas las adaptaciones, cambios fisiológicos y alteraciones biomecánicas y bioquímicas que se producen durante el embarazo y el parto que pueden dar lugar a diferentes problemáticas. Ente los síntomas más frecuentes en el embarazo se encuentran la fatiga, alteración de la micción, estreñimiento, acidez gástrica, náuseas, problemas respiratorios, dolor en la zona lumbopélvica, dolor costal, síndrome de túnel carpiano, hemorroides y estreñimiento.

La incontinencia urinaria presenta una prevalencia considerable en el postparto, siendo la más frecuente la incontinencia de esfuerzo (45%), incontinencia anal, prolapsos y disfunciones sexuales. Todos estos problemas se ven muy influenciados por las características que posee la cavidad pélvica y los órganos que son albergados en ella, ya que están sostenidos por una estructura musculoaponeurótica compleja, y por la estabilidad funcional del compartimento abdominopélvico, que pueden verse alterados en todo este proceso gestacional y perinatal.

El dolor lumbopélvico (DLP) es una afección muy frecuente durante el embarazo, produciéndose en la mayoría de los casos a partir del quinto mes. El riesgo de padecer dolor lumbar se incrementa en mujeres multíparas y no siempre remite tras el parto, pudiendo persistir posteriormente durante años. La prevalencia aumenta con el avance del embarazo, siendo más prevalente en el tercer trimestre, llegando a afectar al 45% de las mujeres en algún momento del embarazo.

La prevalencia de DLP aumenta en las mujeres después del parto, con estimaciones del 28% después del tercer mes, más del 50% después del quinto mes y 67% después del año.

El DLP se define como el dolor en la región lumbar situada debajo de la margen costal y por encima de los pliegues glúteos inferiores, incluyendo dolor en la región de la sínfisis del púbica, dolor en la región sacroilíaca y dolor en la región glútea.

Las mujeres que padecen DLP comúnmente manifiestan alteraciones en el sueño, dificultad para realizar actividades de la vida diaria y absentismo laboral.

El síndrome del dolor lumbar en las gestantes es multifactorial. Una de las adaptaciones que se produce es la variación del centro de gravedad aumentando la lordosis lumbar, compensando ese cambio con un desplazamiento hacia posterior del tronco sobre la pelvis restaurando el centro de gravedad con una alteración de la cifosis dorsal y una posición adelantada de la cabeza.

El aumento de la lordosis lumbar conlleva modificaciones osteoarticulares como: anteversión pélvica, horizontalización sacra, horizontalización de las costillas y el incremento de la base de apoyo (rotación externa de la coxofemoral).

Estas alteraciones posturales generan tensión de todos los tejidos blandos circundantes lo que puede causar dolor. Debido a la inestabilidad ósea y al estado de pretensión, los músculos con frecuencia se vuelven hipertónicos para agregar soporte estructural. La hipertonía de los tejidos genera un cambio en la circulación sanguínea y en el flujo linfático pudiendo producir congestión de los tejidos y edema.

Estos cambios posturales junto con control neuromuscular ineficiente, puede contribuir al desarrollo de disfunciones articulares, ligamentosas y miofasciales. Otro de los cambios biomecánicos que puede provocar DLP es la distensión abdominal por la expansión y crecimiento del útero, provocando una congestión a nivel pélvico y dando lugar a un conflicto de espacio a nivel visceral, alteración de la vascularización e irritación nerviosa.

A nivel hormonal, la relaxina (hormona polipeptídica producida por el cuerpo lúteo liberada durante todo el proceso de gestación) es causante de una hiperlaxitud ligamentosa responsable de la hipermovilidad articular, inestabilidad pélvica al permitir cambios en la articulación sacroilíaca y sínfisis púbica y modificaciones posturales adoptadas.

Por otro lado uno de los factores más relacionados con el DLP existente posterior al parto es la presencia de cesárea. El aumento de la tasa de partos por cesárea se ha atribuido al uso de la monitorización fetal electrónica, al menor uso de fórceps, al descenso del parto vaginal de fetos en posición de nalgas y a la existencia previa de una cesárea anterior.

Las cicatrices de cesárea tienen vínculos directos con la fascia perineal y conexión con la fascia transversal. Estas cicatrices pueden interferir en la distribución de la carga fascial, lo que crea adherencias a los tejidos vecinos, provocando una nutrición alterada y una tensión inadecuadamente distribuida entre las diversas estructuras afectadas.

El sacro está conectado al útero a través del ligamento úterosacro y el ligamento ancho, los cuales estarán afectados.

La columna lumbar tiene relaciones anatómicas con los músculos de la pelvis y de ella emergen las estructuras neurovasculares que vascularizan e inervan al útero procediendo del nivel espinal L1-L2. Si estas relaciones se alteran, la función y la nutrición del útero pueden verse comprometidas, ya que pueden verse afectados los nervios esplácnicos lumbares y pélvicos y las arterias ováricas y uterinas alterando en el control hemodinámico.

La literatura publicada apoya la terapia manual como alternativa para reducir las complicaciones del embarazo, parto y postparto, existiendo escasez de estudios con calidad metodológica que valoren la seguridad y eficacia de esa terapia manual. Un ensayo clínico prospectivo, aleatorizado, controlado con placebo y ciego investigó los efectos de la terapia osteopática sobre el dolor LBP, estado funcional y complicaciones en el parto.

Varios estudios piloto han mostrado reducción o eliminación del dolor sacroilíaco o lumbar demostrando que la manipulación quiropráctica basada en técnicas de alta velocidad y baja amplitud disminuyen o alivian el dolor de espalda durante el embarazo. Otro estudio investigó un tratamiento manual basado en la evidencia y concluyó que existía una reducción de la tensión en la cicatriz por cesárea anterior, favoreciendo la restauración del equilibrio y la hemostasia en áreas de disfunción somática, disfunciones viscerales y estructuras anatómicas relacionadas.

Existe una creciente evidencia de que el TMO puede ser beneficioso para el tratamiento de mujeres con DLP relacionado con el embarazo y el parto. Una revisión concluyó que el tratamiento manual es un abordaje seguro y eficaz para el DLP en mujeres embarazadas.

Otras investigacionesapoyan la efectividad de la terapia manual en el control hemodinámico durante el embarazo mediante dos mecanismos teorizados: eliminar las restricciones estructurales sobre la circulación y los efectos directos sobre sistema nervioso y la mejora de la movilidad pélvica y las restricciones estructurales.

Las técnicas osteopáticas en el periodo prenatal, perinatal y postnatal, junto con técnicas propias de la fisioterapia obstétrica, son beneficiosas para solucionar la falta de estabilidad de la pelvis que afecta la funcionalidad del suelo pélvico y viceversa. Lasmanipulaciones osteopáticas sobre la articulación sacrocoxigea son un ejemplo de ello.

El objetivo principal de la revisión sistemática actual fue analizar la efectividad del tratamiento osteopático en mujeres como prevención o como tratamiento de síntomas y patologías asociadas a trastornos ginecológicos y obstétricos en periodo gestacional, perinatal y postparto.

MATERIAL Y MÉTODOS

En febrero de 2019 se realizaron búsquedas con el fin de desarrollar una revisión sistemática. Se hicieron búsquedas en Pubmed, Cochrane Library, PEDro y Scielo desde el año 2000 hasta 2019. La búsqueda se llevó a cabo utilizando diferentes combinaciones de términos MeSH y términos libres como “spinal manipulation”, “manipulation”, “osteopathic” AND “pregnancy”, "natural childbirth" AND "manipulation, “osteopathic", “parturition" AND "Manipulation”, “Osteopathic".

Se incluyeron ensayos clínicos controlados aleatorizados que presentaran cualquier tipo de TMO sin tener en cuenta el tipo de técnicas utilizadas, solas o complementadas con otros tratamientos en mujeres embarazadas de cualquier edad y en cualquier momento del período gestacional, perinatal y postparto, en función de diferentes variables (restricción de movilidad, disfunción, dolor, etc.).

Se excluyeron estudios con casos considerados embarazo de alto riesgo según un facultativo especialista y estudios que incluyeran participantes con sintomatología por una causa específica. Los estudios que se incluyeron en la revisión presentaban datos que incluían dolor lumbar y disminución de la función lumbar, junto con una disminución del control hemodinámico durante el embarazo, complicaciones en el periodo de gestación, parto y postparto y dolor pélvico.

Una vez seleccionados los estudios, se extrajo el diseño del estudio, objetivo, características muestrales, tratamiento aplicado, duración y resultados.

La selección de estudios y la extracción de datos fue realizada por 2 revisores de forma independiente.

RESULTADOS

Tras la eliminación de artículos duplicados se obtuvieron un total de 43 estudios. En un posterior análisis fueron excluidos revisiones de la literatura, casos y controles, informes de casos, series de casos y estudios observacionales, quedando como resultantes 31 estudios, de los cuales 15 fueron seleccionados tras excluir los estudios que no describían de forma completa el tipo de técnicas utilizadas, solo o en combinación con otro tratamiento.

Por último, se excluyeron las revisiones sistemáticas, de forma que quedó un total de 8 artículos seleccionados.

Los tratamientos osteopáticos se caracterizaron por el uso de diversas técnicas osteopáticas directas e indirectas, técnicas de alta velocidad, técnicas articulares, viscerales, técnicas para tejidos blandos, técnicas fasciales, de ligamentos, cráneo-sacras y técnicas de energía muscular, drenaje linfático y venoso.

En seis estudios se seleccionó una secuencia predeterminada de técnicas osteopáticas funcional; uno utilizó un tratamiento basado en la evaluación osteopática del paciente durante 20 ó 30 minutos. En uno de los estudios seleccionados se complementa con terapia de relajación, técnicas de medicina tradicional china y ejercicios de estabilización lumbar.

Concretamente, aplicaron un tratamiento manual osteopático en función de la evaluación realizada, siendo esta una evaluación estandarizada para todos los participantes.

La duración de las sesiones osciló entre 20 y 60 minutos, aplicadas por terapeutas experimentados no indicando los años de experiencia. Se utilizaron diferentes controles según el tipo de estudio. Teniendo en cuenta los estudios seleccionados, cuatro incluyeron placebo, seis una intervención ginecológica estandarizada usual,uno incluyó un control con otra terapia y uno incluyó un grupo control que no presentó ninguna intervención.

Los estudios realizados por Hensel, utilizaron grupos control realizando terapia simulada con terapia de ultrasonido en las mismas zonas descritas para el grupo experimental y atención obstétrica habitual, mientras que los estudios realizados por Licciardone,  utilizaron la terapia ficticia y la atención habitual. Petterson, utilizaron para los grupos control terapias de ejercicio lumbopélvico y neuroemocional.

Las terapias de control simulado, incluyeron la técnica de placebo manual, terapia de ultrasonido y otras terapias físicas. Schwerla, utilizó como grupo control a sujetos en lista de espera para ser visitadas. Las sesiones tuvieron la misma duración imitando a las sesiones de tratamiento osteopático.

El periodo de embarazo se estudió en 7 artículos.

Los resultados obtenidos fueron cambios en la calidad de vida y estado funcional, (7 artículos), reducción del dolor (7 estudios), y variabilidad de la frecuencia cardíaca y tensión arterial (1 artículo). Aunque existe heterogeneidad metodológica y clínica, pudimos agrupar los datos en torno a las variables de dolor y estado funcional, y se pudo apreciar un efecto positivo del TMO en comparación con el grupo control, obteniendo cambios en el estado funcional (mediante los cuestionarios utilizados: Roland Morris y SF-12), dolor lumbopélvico (EVA, QVAS, END) y la función autónoma (FC y PA).

Los estudios mostraron un riesgo reducido, mostrándose el TMO una forma segura y efectiva de controlar el dolor lumbopélvico y mantener el estado funcional durante el embarazo. Los estudios seleccionados no mencionan efectos secundarios ni adversos.

Schwerla,  ha sido el único estudio incluido en relación al postparto. Se analizaron los efectos del TMO sobre el dolor y la discapacidad funcional en mujeres con dolor lumbopélvico postparto en una muestra de 8 sujetos, mostrando discreta mejoría en las variables EVA e índice de Oswestry.

DISCUSIÓN

El presente estudio surgió bajo la premisa de conocer la efectividad de la osteopatía obstétrica como método de prevención y tratamiento en la mujer en los periodos de embarazo, parto y postparto. Incluyendo así al osteópata en cualquier programa multidisciplinar de atención integral de la salud para la mujer, reduciendo la incidencia de complicaciones. Según Hensel, un protocolo con TMO parece ser seguro y eficaz en el bienestar materno-fetal.

En relación con los beneficios de los que se abastecen en el periodo del embarazo, se produce una mejoría del sistema hemodinámico gracias a la medición de diferentes variables como la FC y la PA. Estos datos sugieren que el TMO puede mejorar el control hemodinámico de la gestante debido a la mejora de las restricciones estructurales relacionadas con el retorno venoso.

Respecto a la hipótesis de una reducción del dolor lumbopélvico y un aumento de la funcionalidad en el embarazo, el TMO fue efectivo para mitigar el dolor y el deterioro funcional en comparación con el grupo de atención obstétrica normal. Sin embargo, el TMO no difirió significativamente del tratamiento con US. Por lo tanto, el TMO es una modalidad complementaria segura y efectiva para mejorar el dolor y la funcionalidad durante el tercer trimestre. No hubo mayor probabilidad de convertir el embarazo en un estado de alto riesgo según el grupo de tratamiento.

Hensel, en su estudio de 2016 corrobora sus resultados anteriores, mostrando que las participantes de este último ensayo que recibieron TMO, además de la atención habitual, reducían la tasa de dolor lumbar en el tercer trimestre. El protocolo de TMO así parece ser una forma segura y efectiva de controlar el dolor de espalda y mantener el estado funcional durante el embarazo.

Los participantes que recibieron TMO tuvieron una menor tasa de deterioro de su dolor y de la función lumbar durante el tercer trimestre.

Licciardone, indican que el TMO tiene un efecto de tratamiento de medio a grande para prevenir la disfunción progresiva específica de la espalda durante el tercer trimestre del embarazo. El tratamiento de manipulación osteopática retarda o detiene el deterioro de la funcionalidad específica de la espalda durante el tercer trimestre del embarazo. Peterson, refieren que la manipulación vertebral y el ejercicio lumbopelvico mostraron una mayor mejora de la función y disminución del dolor que una técnica neuroemocional.

A pesar de ello, no se obtuvo diferencias significativas entre grupos. Los ensayos analizados no estudiaban ninguna otra problemática propia del embarazo, tales como la alteración de la micción, estreñimiento, fatiga, acidez gástrica, náuseas, problemas respiratorios, síndrome de túnel carpiano o hemorroides. Sería interesante la realización de ensayos clínicos enfocados a evaluar la influencia del TMO en estas sintomatologías en el periodo obstétrico.

El único estudio que trata de buscar los beneficios para el dolor lumbar exclusivamente en el postparto es el realizado por Schwerla. En él, los resultados muestran que el TMO condujo a cambios positivos en la intensidad del dolor y la discapacidad funcional en mujeres con DLP posparto.

En cuanto a la eficacia del TMO en el embarazo para mantener un equilibrio óptimo de las estructuras lumbopélvicas de cara al parto y la posible reducción de partos instrumentalizados y sus lesiones derivadas, se encontró una menor incidencia de enfermedades comunes o complicaciones en el parto como la laceración perineal, episiotomía o necesidad de fórceps, en mujeres que recibieron un protocolo de TMO durante el embarazo.

Sin embargo, ningún estudio que evaluó la presencia de un protocolo osteopático en el propio momento del parto, lo que abre un camino que explorar en este área, con la intención de que el fisioterapeuta formado en osteopatía obstétrica pueda formar parte del equipo multidisciplinar de atención de partos de un hospital, facilitando la posibilidad de partos más fisiológicos y menos instrumentalizados, respondiendo a la necesidad de la población que ha aumentado la demanda en este aspecto.

A pesar de su presencia en la literatura, se hacen también necesarios estudios de investigación que aborden la reducción del impacto económico y social, la reducción de la afectación de la calidad de vida de la mujer tanto a nivel personal como social y laboral, y la prevención de la pérdida de productividad y absentismo laboral, gracias a la presencia del tratamiento osteopático, siendo el osteópata una pieza fundamental en el seguimiento de la embarazada.

En general, los resultados obtenidos sugieren otros estudios para corroborar los hallazgos actuales, incluyendo períodos prolongados de seguimiento.

CONCLUSIONES

La osteopatía obstétrica aporta múltiples beneficios como método de prevención y tratamiento en la mujer en los periodos de embarazo, parto y postparto. Es conveniente incluir al osteópata en cualquier programa multidisciplinar de atención integral de la salud para la mujer, ya que reduce la incidencia de complicaciones y favorece el bienestar maternofetal.

En el periodo del embarazo un protocolo osteopático aporta a la embarazada una mejoría del sistema hemodinámico, una disminución del dolor lumbopélvico y un aumento de la funcionalidad, tanto en el embarazo como en el postparto.

Además, el tratamiento durante el embarazo previene y reduce las complicaciones durante el parto, disminuyendo la posibilidad de parto instrumentalizado y sus repercusiones.

La mayoría de los estudios analizados estaban enfocados en el estudio del DLP y la funcionalidad en la embarazada. Al tratarse de una afectación de alta prevalencia en este periodo de la mujer, sería conveniente realizar más estudios en esta línea para afianzar las evidencias en comparación con otras técnicas, pero sobre todo se hace necesaria la investigación en la prevención y tratamiento del resto de sintomatologías de la mujer embarazada.

RECUERDEN;

Dentro de la osteopatía no entendemos de enfermedades ni lesiones como tal y por tanto no las tratamos, de lo que hablamos es de alteraciones estructurales o problemas de restricciones de movilidad o funcionales en el cuerpo que son las bases de la Osteopatía y este no es un caso distinto a otros tantos en los que ayudamos a la gente con sus problemas.

Un estudio biomecánico profundo por parte del Osteópata, podrá determinar el origen de dicho dolor, y aplicando las correcciones osteopáticas oportunas, eliminar o mitigar los dolores en el peor de los casos, siempre que la estructura sea el origen de la causa.

LA OSTEOPATIA Y SU EFICACIA EN EL TRATAMIENTO DEL DOLOR DE RODILLA



[ REVISIÓN SISTEMÁTICA ]

Patricia María González Ruiz; Ana María Laguna Aranda y  Lorena Aranda Guirado.

Del 4 de julio de 2022.

Introducción: El dolor de rodilla es uno de los principales motivos de consulta a nivel mundial y una de las primeras causas de discapacidad, afectando así a la calidad de vida de las personas que lo sufren. No hace discriminación a la edad ya que implica tanto el campo pediátrico como el geriátrico, abarcando igualmente a la población activa como sedentaria. En cambio, en cuanto a género, es el femenino el más afectado. En esta revisión se han abordado las patologías más frecuentes que son el síndrome patelofemoral y la osteoartrosis.

Aunque se conocen distintos tipos de terapias conservadoras para el tratamiento de estas patologías, se cree que la causa multifactorial de las enfermedades crea una cierta dificultad a la hora de la elección de la terapia. Sin embargo, entre estos tipos de tratamientos no hay evidencias científicas suficientes de un abordaje osteopático efectivo.

Objetivos: Analizar las evidencias científicas encontradas a nivel osteopático, y evaluar la calidad y metodología de las mismas.

Material y métodos: Se ha llevado a cabo una revisión sistemática siguiendo las directrices PRISMA de los estudios científicos encontrados en las bases de datos Cochrane, Pubmed y Pedro.

Resultados: Se han obtenido 519 ensayos, de los cuales se eliminaron 495 artículos más otros 10 duplicados entre las tres bases de datos. Restaron así 14 artículos que fueron seleccionados para la lectura del texto completo. Tras la lectura, se eliminaron 3 artículos por no ser estudios aleatorizados y 4 artículos más por no usar técnicas osteopáticas durante la aplicación del estudio.

Finalmente, quedaron 7 ensayos clínicos aleatorizados controlados válidos para su análisis. Todos ellos usan técnicas osteopáticas durante la ejecución del estudio y evalúan el dolor mediante la escala analógica visual.

Conclusiones: Se ha demostrado la eficacia de las técnicas de osteopatía en los pacientes con dolor de rodilla mejorando el dolor, funcionalidad y calidad de vida de los pacientes y disminuyendo la necesidad de cirugías de artroplastia. Hay evidencia de que, asociada a un programa de ejercicios terapéuticos, aumenta su efectividad.

INTRODUCCIÓN

El dolor de rodilla es un motivo de consulta actual y común en nuestra sociedad. Es la primera causa de lesión en el deporte y la segunda de dolor o lesión en la vida, pero lo significativo es que es la primera causa de discapacidad, por lo que supone una disminución en la calidad de vida del paciente.

El dolor en la rodilla tiene precisa un buen diagnóstico para ayudar a excluir determinadas patologías que no necesitan de antemano de un tratamiento osteopático ni fisioterapéutico como punto de partida.

Son las consultas pediátricas, de atención temprana de adultos y consultas externas de ortopedia las que más casos de dolor de rodilla diagnostican. Y dentro de ese diagnósticose encuentran el síndrome de dolor patelofemoral (SDPF) y osteoartitis (OA).

El SDPF es una patología que se caracteriza por un dolor en la zona anterior de la articulación de la rodilla. Las causas son multifactoriales como, por ejemplo, alteraciones articulares, biomecánicas y/o debilidad de la musculatura de la articulación coxofemoral y/o de la rodilla.

Los signos y síntomas más frecuentes en este síndrome se manifiestan como sensibilidad a la palpación en la región rotuliana y en actividades como la sedestación prolongada, subir y bajar escaleras y durante la actividad deportiva como puede ser la carrera.

La diferencia en edad y nivel de actividad de los pacientes es un punto de inflexión, junto con el género, en este motivo primario de consulta.

Son los pacientes jóvenes y activos entre 12 y 17 años y sexo femenino los que se presentan con mayor frecuencia en consultas externas con quejas en la rodilla con la actividad deportiva. La prevalencia en caso de lesión patelofemoral es del 29,2% en mujeres y 15,5% en hombres.

Por otro lado, se puede observar también que el elevado índice de masa corporal y edad avanzada junto con haber tenido una lesión de rodilla con anterioridad tienen más prevalencia a sufrir una OA accelerada que es otra de las lesiones más comunes que se pueden presentar en esta articulación.

La OA de la rodilla es una degeneración crónica y progresiva de dicha articulación caracterizada por dolor y rigidez articular que causa discapacidad física afectando a la calidad de vida del paciente. Tiene un coste estimado entre el 1 y el 2,5% del producto interno bruto de cada país siendo los reemplazos de articulaciones de rodilla y cadera uno de los principales. Representa aproximadamente el 85% de la carga de OA de todo el mundo, y representaba ya el 3,9% de años vividos con discapacidad en todo el mundo en 2015.

Serán los ancianos los más afectados por la artrosis generada debido a la carga que sufre el cartílago por la pérdida de masa muscular. Si el cartílago no tiene apoyo muscular será sometido a mayor carga, por lo que aparecerá el sistema de alarma del organismo implantando el dolor el cual, suele convertirse en crónico.

Haciendo alusión a la incidencia a partir de los 40 años, 1 de cada 3 personas va a sufrir algún tipo de problema en la rodilla.

Por ejemplo, el SDPF afecta desde pacientes pediátricos activos (12-17 años) hasta pacientes geriátricos sedentarios. Tiene una incidencia del 40% como causa principal entre las lesiones de la rodilla.

En la OA, el 30% de la población mayor de 30 años ya sufre esta patología y el 6% presenta sintomatología. En otras palabras, está identificada como la artritis más común15 y más aún, si hablamos de OA acelerada que suele acabar en prótesis.

Para estas patologías hay diversos estudios que corroboran la eficacia de tratamientos farmacológicos, quirúrgicos y conservadores.

Por ejemplo, en el ámbito de la fisioterapia hay programas de ejercicios y otras terapias físicas que dan una guía en la cual apoyarnos para el tratamiento del dolor de rodilla. Sin embargo, faltan estudios de rigor científico con los que poder elaborar ciertos protocolos que ayuden a abordar la patología citada en el campo de la osteopatía y así evitar un deterioro precoz de la articulación que acabe en una intervención quirúrgica.

Esto crea la problemática actual. Al no tener ningún protocolo sobre el que basarse inicialmente, cada terapeuta aborda la lesión según su punto de vista. Por ello, se ha intentado sintetizar y evaluar la calidad y metodología de los estudios encontrados sobre las técnicas osteopáticas en el dolor de rodilla, para poder así proporcionar una información más detallada y poder orientar a los profesionales en la toma de decisiones de cara a la elección del tratamiento.

MATERIAL Y MÉTODOS

Se ha realizado una revisión sistemática de la literatura científica publicada sobre la eficacia del tratamiento osteopático en sujetos con dolor de rodilla en los que se han incluido patologías como la OA y SDPF. Para su elaboración, se han seguido las directrices de la declaración PRISMA para la correcta ejecución de las revisiones sistemáticas.

Se combinaron los términos MeSH de distintas formas, como por ejemplo: “osteopathic physician”,”osteopathic medicine”, “osteopathic treatment”, “spinal manipulation”, “patellofemoral pain syndrome”, “osteoarthrit* knee”, etc. y con distintos operadores boleanos “OR” y “AND” según conviniera. La búsqueda sistemática se realizó nuevamente en marzo de 2022 en las mismas bases científicas nombradas anteriormente. La combinación de términos elegida por sus mejores resultados fue: osteopath* AND (Knee OR patellofemoral).

Exactamente, se obtuvieron 478 resultados en Pubmed, 38 en Cochrane y 3 en PEDro. Antes de proceder a la selección de los artículos se establecieron los criterios de inclusión y exclusión.

Criterios de selección

Como criterios de inclusión se eligieron los ensayos clínicos aleatorizados o no aleatorizados, estudios pilotos o cuasiexperimentales sobre la eficacia de las técnicas osteopáticas en cualquier patología de rodilla no quirúrgica, en cualquier tipo de población o región.

Se incluyeron estudios en idiomas inglés, español, francés, italiano, alemán o portugués y artículos con una puntuación mínima de 4 puntos en la escala PEDro. Como criterios de exclusión se rechazaron los estudios de prótesis de rodillas o con tratamiento postquirúrgico.

Tras aplicar los criterios de inclusión y exclusión y, después de la lectura del título y resumen se eliminaron 495 artículos más otros 10 duplicados entre las tres bases de datos. Quedaron así 14 artículos que fueron seleccionados para la lectura del texto completo. A partir de esta lectura, se eliminaron 3 artículos por no ser estudios aleatorizados y 4 artículos más por no usar técnicas osteopáticas durante la aplicación del estudio.

Finalmente, se consideraron 7 artículos válidos para la realización de la revisión sistemática.

Todos ellos usan técnicas osteopáticas durante la ejecución del estudio y evalúan el dolor mediante la escala analógica visual (EVA).

Además, dos de ellos usan también la escala WOMAC para medir la calidad de vida en los pacientes con dolor de rodilla.

RESULTADOS

Los estudios analizados tienen una población total de 426 personas incluyendo aleatoriamente mujeres y hombres con un intervalo de edad entre 18 y 82 años.

Los artículos fueron desarrollados en tres continentes distintos como son, Europa, siendo éste el más contribuidor, Asia y América, y publicados entre 2012 y 2021. Tres artículos hablan del SDPF, y los restantes de OA.

La metodología usada en los estudios seleccionados desveló una alta homogeneidad en cuanto al método de reclutamiento, el entorno de reclutamiento, la población y el tipo de grupo de control.

Para la evaluación del dolor, en todos ellos se evaluó el dolor con escala EVA. Además, hay dos artículos en los que se aplicó la escala WOMAC,  para valorar la funcionalidad de la rodilla. Hay que añadir que, independientemente de las coincidencias en estas escalas, estos 7 artículos analizados utilizan distintos tipos de test para medir la funcionalidad y/o movilidad del estado de la articulación del paciente.

En todos se trabajó con técnicas osteopáticas realizadas bien por osteópatas o por estudiantes de osteopatía. Zago, y Motealleh, eligieron zonas a tratar fuera de la articulación de la rodilla, como la zona lumbar, porque argumentan que las disfunciones lumbopélvicas crean una asincronía en la musculatura de los miembros inferiores.

Otros, además, trabajaron con un programa de ejercicios y estiramientos sosteniendo que la osteopatía es un complemento al tratamiento conservador y que su combinación disminuye la necesidad de prótesis total de rodilla; Por último, Jardine, examinó el tratamiento arterial, apoyándose en la ley de la arteria, para demostrar que hubo cambios en el flujo de la arteria estudiada de los pacientes con OA pero no se produjeron cambios significativos en la sintomatología referida.

La frecuencia de tratamiento fue dispar en los artículos seleccionados. Sólo 2 coinciden realizando una única sesión con la medición antes y después. Se destaca que gracias al tratamiento el dolor disminuyó, aumentó la funcionalidad de la articulación, mejoró el equilibrio del paciente y mejoró la calidad de vida del paciente crónico.

Finalmente, se evaluó el riesgo de sesgo de los artículos a través de la Escala PEDro. Dos autoras pasaron independientemente la escala y, en caso de desacuerdo, intervenía la tercera autora para solventar la disputa. Los artículos estudiados tienen una puntuación entre 4/10 a 8/10 en dicha escala.

DISCUSIÓN

Los autores de los estudios han evaluado distintas zonas corporales relacionadas anatómica o fisiológicamente con la rodilla para dar un tratamiento global a la lesión y no estructural. Pudiendo así demostrar que con el tratamiento osteopático se obtienen cambios significativos en el tratamiento de estas patologías. Según Tramontano  y Altinbilek, las zonas en disfunción no siempre coinciden con las áreas de dolor referido.

Por su parte, Motealleh, sostienen que el SDPF está asociado a alteraciones lumbopélvicas y/o de la cadera que producen una debilidad del cuádriceps con una asincronía del glúteo medio y transverso del abdomen, oblicuo interno y del erector de la columna vertebral. Ninguno de los ensayos incluidos informó de posibles efectos adversos durante la aplicación de las técnicas de OMT o en los seguimientos sucesivos. Esto podría indicar que el tratamiento osteopático es un procedimiento seguro.

Cabe señalar que los estudios fueron homogéneos en el diseño y los resultados, lo que sugiere confiabilidad y validez de los resultados. Sin embargo, el estudio de Huard muestra déficits, no dejando claro la forma de aleatorización.

Además, hace una evaluación a corto plazo sin seguimiento posterior de los pacientes. En cambio, Weitendorff, a pesar del gran tamaño muestral, obtiene resultados similares en el grupo control que en el placebo, no obteniendo grandes diferencias del cambio del dolor entre los grupos, pero sí una clara diferencia en la calidad de vida.

Como limitaciones se puede destacar que los tamaños de muestra de los subgrupos eran pequeños a pesar del número total de pacientes finales de la revisión. Esto podría considerarse crítico para las variables de resultado. Otra limitación podría ser la falta de consonancia y claridad en las técnicas o protocolos elegidos en el OMT. Por último, no en todos los estudios se informó del plan de medicación.

Puede argumentarse que algunos fármacos pueden influir en el beneficio clínico del tratamiento.

CONCLUSIONES

La presente revisión sistemática muestra la eficacia del OMT en los pacientes con dolor de rodilla, mejorando así el dolor, la amplitud articular, la inflamación, el equilibrio, la postura y la calidad de vida del paciente, sea agudo o crónico, y disminuyendo las intervenciones quirúrgicas de artroplastia.

A pesar de los resultados positivos, se necesitan más estudios controlados aleatorizados que incluyan un mayor tamaño muestral, y que indiquen claramente el protocolo o las técnicas utilizadas para el tratamiento en sí.

En conclusión, con base en la literatura previa, la osteopatía puede ofrecer una ventaja en el tratamiento del dolor de la rodilla por sí sola, pero se ha visto que es más eficaz si se aplica conjuntamente con ejercicios terapéuticos.

RECUERDEN;

Dentro de la osteopatía no entendemos de enfermedades ni lesiones como tal y por tanto no las tratamos, de lo que hablamos es de alteraciones estructurales o problemas de restricciones de movilidad o funcionales en el cuerpo que son las bases de la Osteopatía y este no es un caso distinto a otros tantos en los que ayudamos a la gente con sus problemas.

Un estudio biomecánico profundo por parte del Osteópata, podrá determinar el origen de dicho dolor, y aplicando las correcciones osteopáticas oportunas, eliminar o mitigar los dolores en el peor de los casos, siempre que la estructura sea el origen de la causa.