lunes, 6 de junio de 2022

LA INDUSTRIA ALIMENTARIA NOS VENDE QUE DEBEMOS COMER CINCO VECES AL DÍA, PERO NO ES ASÍ"


 

Edgar Barrionuevo, el mayor experto sobre ayuno en España, nos cuenta por qué es más beneficioso para el organismo no excederse con la comida y qué cambios conlleva el ayuno en el cuerpo.

El ayuno es una herramienta terapéutica que puede ayudarnos a tener una salud mejor y calidad de vida. Para descubrir sus grandes beneficios y cómo llevarlo a cabo de forma segura y eficaz, Edgar Barrionuevo –nutricionista especializado en ciencia avanzada de los alimentos y ayunos terapéuticos– acada de publicar Ayunízate (Grijalbo).

Sira Robles

Periodista especializada en salud, bienestar y ciencia. ENTREVISTADORA

–A pesar de que el ayuno no es para nada algo nuevo, ahora se escucha hablar mucho más sobre él... ¿Por qué?

–Porque en los últimos años la evidencia y los estudios científicos han demostrado los beneficios que tiene el ayuno sobre diferentes marcadores a nivel de salud (antienvejecimiento, cancerígenos, de desarrollo de enfermedades degenerativas...). Se ha visto cómo el ayuno puede ser una herramienta que ayude mucho a reducir el incremento de los problemas de salud de la actualidad.

Además, el ayuno es una una gran herramienta para regular el metabolismo ,y cada vez más, muchas personas lo están incorporando como estilo de vida (que es la diferencia que tiene respecto a muchas dietas).

Entonces, por un lado, la evidencia cada vez es más aplastante a nivel científico de los beneficios saludables del ayuno y, por otro lado, la facilidad con la que muchas personas están consiguiendo grandes resultados, es lo que hace que cada vez escuchemos más hablar sobre el ayuno.

–¿Y por qué nos han repetido tantas veces que debemos comer cinco veces al día?

–Lo de hacer cinco comidas al día es una costumbre que se ha puesto en práctica entre las últimas generaciones muy de la mano del desarrollo de industria alimentaria, que evidentemente no está interesada en el ayuno.

Hay campañas constantes que nos animan a comer a todas horas y todo tipo de comida. Cada producto, cada industria y cada sector de la alimentación ha buscado su hueco para aumentar sus ventas. Aquí hay muchos intereses detrás, y quizá habría que tirar un poco más del hilo, pero a nivel científico nunca el ser humano ha comido tantas veces al día.

De hecho, en paralelo con este desarrollo industrial y estas nuevas costumbres adquiridas, se están desarrollando enfermedades degenerativas de forma exponencial. Aunque un hecho no tiene por qué ser causante del otro, lo que sí es evidente es que se trata de una coincidencia que nos lleva a sospechar que el exceso de comida hoy en día trae consigo más problemas de salud. Si le diríamos más descanso al cuerpo, seguro que reduciríamos muchos de los problemas de salud relacionados con los excesos alimentarios.

-¿Cómo nos ha afectado alejarnos de las costumbres de nuestros antepasados que iban más acorde con el ritmo circadiano?

–El habernos ido de los patrones circadianos nos ha alejado mucho de una salud evolutiva, una salud que sabemos a día de hoy que tiene una relación muy directa con los ritmos y los relojes e biológicos. Esto ha hecho que, poco a poco, vayamos separándonos y generando una desconexión muy fuerte entre los ritmos circadianos, nuestra biología y nuestra fisiología.

El ayuno lo que consigue es precisamente darnos más coherencia circadiana y tener más relación con nuestro reloj interno. Todo lo que sea alejarse de él sabemos que aumenta muchísimo el riesgo de patologías y de un empeoramiento de la calidad de vida.

–¿Todo el mundo es capaz de “reprogramar” el reloj para realizar ayuno?

–En general, todo el mundo tiene las estructuras genéticas y biológicas para poder ayunar. El problema, como decíamos antes, es que recibimos mensajes abrasivos (cada día recibimos más de 1000 imputs sobre temas de comida) que nos hacen creer que debemos hacer cinco comidas o comer constantemente.

Esto hace que las personas crean, erróneamente, que ayunar no es algo natural e, incluso, que lo vean como algo muy estrambótico y muy lejos de nuestras posibilidades. Nada más alejado de la realidad. En realidad, excepto en determinados casos, las personas que gozan de una fisiología y metabolismo normal pueden ayunar sin ningún problema y su cuerpo puede adaptarse a esa situación porque ¡lo ha hecho durante miles de generaciones!

–Hay gente que cree que el ayuno es un tipo dieta...

–El ayuno no es una dieta, es una reestructuración de las horas donde tú haces tus ingestas y eso va acompañado de un estilo de vida saludable, tal como propongo en mi libro y en todos mis retiros y proyectos. En general se basa en la incorporación de alimentos lo más naturales posibles y es muy flexible.

El ayuno se adapta a muchos tipos de dietas saludables (mediterránea, vegetariana, macrobiótica, paleolítica, cetogénica...), siempre que cada uno de estos protocolos de alimentación esté bien estructurado y tenga una coherencia saludable y natural.

–¿Qué tiene que ver el ayuno con la microbiota intestinal?

–La relación es muy directa porque uno de los grandes pilares del ayuno es que permite el descanso del sistema digestivo. De hecho, cuando hacemos una buena ventana de horas de descanso digestivo, se regenera la mucosa de todo el tracto digestivo, que es donde vive la microbiota.

El ayuno permite entonces que la microbiota se regenere, esté más equilibrada, más saludable, y ayuda también a que se pongan en marcha movimientos de limpieza que son básicos para que el resto del organismo funcione bien. Así, los descansos digestivos que nos propone el ayuno se relacionan con un buen equilibrio de nuestra microbiota y una buena calidad de vida.

–En el libro hablas sobre algunos mitos que rodean el ayuno y uno de los más conocidos es el de que “el ayuno ralentiza el metabolismo”. ¿Qué se ha descubierto sobre esto?

–Lo que se ha descubierto es justamente lo contrario: el ayuno bien programado bien, bien estructurado y bien incorporado en la vida de una persona lo que nos va a proponer es una desinflamación sistémica, y la desinflamación sistémica es justo lo que hace que el metabolismo funcione mejor.

–¿Por qué?

Porque las hormonas encargadas del metabolismo –como pueden ser la insulina, la hormona tiroidea, la tiroxina, la T4, las hormonas que regulan los circuitos de hambre y saciedad como la lectina y la grelina, como los neuropétidos NYT ...– van a tener una mejor eficiencia y un mejor funcionamiento gracias a esa reducción de la inflamación sistémica. Cuando alguien hace una dieta con estrés y le genera inflamación, pues no es el correcto mecanismo.

Aparte, sabemos que la utilización de los cuerpos cetogénicos, es decir, la movilización de las grasas, permite que el cuerpo desarrolle una mayor flexibilidad metabólica, que nuestras células tengan más energía, que nuestro sistema nervioso central también tenga una mejor capacidad de regenerarse... Y esto es gracias a los procesos que desencadena el ayuno.

–En tu libro explicas muchas veces que es mejor que el ayuno sea acompañado por un especialista...

–Sí. Cuando se pone en marcha el ayuno, sobre todo en el caso de los principiantes, pueden haber síntomas físicos de adaptación, ya que el cuerpo está buscando energía. Hay que tener en cuenta que, al principio, este cambio puede provocar un cierto estrés. Tener una persona experta a tu lado que te sepa anticipar y aconsejar ante determinados síntomas te da a tranquilidad y evita que el sistema nervioso se altere.

Y esto es clave: tener un enfoque positivo a la hora de hacer un ayuno. Si al practicar el ayuno lo veo como algo restrictivo, de privación, eso me va a frustrar y me va a generar estrés y eso me va a generar un contexto hormonal que me va a inflamar. Por eso un acompañamiento con expertos ayuda muchísimo a que la experiencia sea mucho más llevadera, a que mi estrés sea mucho más controlado y a que los mecanismos que se deben poner en marcha sean los idóneos.

–Eres especialista en psiconeuroinmunología. ¿Qué dice esta especialidad sobre el ayuno?

–Como el PNI es un abordaje de medicina integrativa y un abordaje de la salud con una visión global, tiene muy en cuenta lo que es la coherencia metabólica, biológica y genética del individuo.

 Como el ser humano estaba expuesto al ayuno de una forma muy permanente y constante, por supuesto que la PNI utiliza el ayuno como una herramienta bastante importante en sus protocolos de unificación metabólica, de equilibrio hormonal, de equilibrio inmunológico. Cada vez más estudios acerca de la PNI ven cómo el ayuno ayuda a regular muchas funciones importantes del organismo.


ALERGIA AL NÍQUEL: ALIMENTOS Y DIETA BAJA EN ESTE METAL


 Claudina Navarro Walter, Fisioterapeuta y periodista

La alimentación es una de las bases de la salud y hay alimentos que están indicados o contraindicados en caso de sufrir determinadas enfermedades.

Las dietas terapéuticas son aquellas que están indicadas para abordar desequilibrios concretos. Ejemplos de ello son la dieta DASH, que ayuda a reducir la tensión arterial, o la dieta sin gluten, indispensable para las personas con celiaquía.

Descubre con nosotros los beneficios para la salud de diversos alimentos y las claves de distintas dietas terapéuticas.

Muchas personas sufren de alergia al níquel, un metal que se haya en bisutería, utensilios de cocina, cubiertos o relojes. A estas personas puede interesarles una dieta baja en níquel para tratar su respuesta alérgica.

La alergia al níquel se observa cada vez con mayor frecuencia. Afecta más a las mujeres que a los hombres, ya que el 17 % de todas las mujeres y el 3% de todos los hombres son alérgicos al níquel.

La alergia se hace evidente cuando hay contacto de la piel con materiales que contienen níquel, como botones, hebillas de cinturones, relojes, monturas de gafas, bisutería, aretes, piercings, monedas, y también cigarrillos electrónicos, teléfonos móviles y ordenadores portátiles.

SÍNTOMAS DE ALERGIA AL NÍQUEL

El eczema se desarrolla directamente en el punto de contacto en forma de áreas planas rojas o manchas rojas con picazón. Sin embargo, la alergia al níquel también puede provocar inflamación de las vías respiratorias y, en casos extremos, un ataque de asma alérgica. Puede aparecer por primera vez a cualquier edad.

Los síntomas cutáneos suelen desaparecer cuando se evita el contacto con el objeto que contiene níquel, e un plazo máximo de 2 o 4 semanas.

Si los síntomas persisten, se recomienda una dieta baja en níquel. Una dieta sin níquel no es posible, ya que este metal se encuentra en todas partes en la naturaleza y, por lo tanto, en casi todos los alimentos, aunque solo sea en trazas.

Si eres sensible al níquel, en algunos casos una dieta rica en níquel es suficiente para desarrollar las erupciones cutáneas con picazón descritas. La piel crónicamente seca o notablemente áspera también podría indicar hipersensibilidad al níquel.

Un dermatólogo puede diagnosticar fácilmente una alergia al níquel con la ayuda de una prueba epicutánea o de parche. Si se produce una reacción (enrojecimiento de la piel/burbujas) dentro de 48 horas, se tiene alergia al níquel.

LA EXPOSICIÓN AL NÍQUEL Y LA OBESIDAD

Un estudio publicado en la revista New microbes and new infections muestra que bacterias intestinales relacionadas con la obesidad son resistentes al níquel mientras que bacterias beneficiosas tienen dificultades para multiplicarse en presencia de mucho níquel.

Por lo tanto, un exceso de níquel puede causar inicialmente una disbiosis (trastorno de la flora intestinal) y, de esta manera, contribuir a la obesidad o incluso provocarla.

Un estudio llevado a cabo en Italia mostró que más del 63% de las personas con sobrepeso también son alérgicas al níquel. El síndrome metabólico también estaba más extendido en el grupo de níquel (presión arterial alta, niveles altos de colesterol, triglicéridos y azúcar en la sangre. Del mismo modo, el grupo de níquel sufrió un aumento de los niveles de inflamación.

OTROS RIESGOS DE LA EXPOSICIÓN AL NÍQUEL

El níquel es particularmente dañino para la salud debido a su contribución a la formación de radicales libres, ya que estas partículas altamente reactivas pueden provocar cambios en el ADN, oxidación de las estructuras grasas endógenas y alteración del metabolismo del calcio, como escribieron los investigadores en un estudio publicado en el Indian Journal of Medical Research.

Más oxidación. La oxidación de las estructuras grasas (peroxidación lipídica) por sí sola se considera un factor de riesgo para numerosas enfermedades como la arterioesclerosis, el párkinson, el alzhéimer, el cáncer y las enfermedades autoinmunes.

Riesgo alteraciones del azúcar. En ocasiones, un aumento del azúcar en la sangre (hiperglucemia) también podría atribuirse a la exposición al níquel.

El níquel también es un metal pesado que puede tener numerosos efectos tóxicos, por ejemplo:

Afecta a la calidad del esperma

Se asocia con arteriosclerosis

Se relaciona con trastornos endocrinos.

Los problemas cardiovasculares también son más pronunciados en presencia de exposición al níquel.

¿CUÁNTO NÍQUEL ES DEMASIADO?

Dado que se ha demostrado que las personas sensibles al níquel normalmente solo reaccionan con síntomas cuando la ingesta es superior a los 500 microgramos de níquel al día, se puede diseñar un menú que no alcance esa cantidad.

En cuanto a la cantidad mínima, se estima en alrededor de 15 a 50 microgramos, una cantidad que ya está contenida en 50 g de queso edam o gouda, o en 25 g de avena. Por lo tanto, la dieta diaria proporciona siempre la dosis mínima y no es posible la deficiencia.

ALIMENTOS CON NÍQUEL

Hay tablas de alimentos que indican el contenido de níquel, aunque el contenido real puede variar según el tipo de tierra donde se haya cultivado el alimento.

En estas tablas, se pueden ver alimentos realmente saludables entre los muy ricos en níquel, como las nueces, los cereales integrales, algunas (no todas) las legumbres y algunos tipos de verduras, pero todavía hay muchos otros alimentos muy recomendables cuyo contenido de níquel está muy por debajo de los 50 microgramos y que, por lo tanto, puede ser consumido por la mayoría de las personas sensibles al níquel.

Alimentos ricos en níquel:

(contenido de níquel en mcg por 100 g):

Nuez pecana: 1500 mcg

Cacao en polvo ligeramente desgrasado: 940 mcg

Chocolate sin leche (mayor contenido de cacao): 360 mcg

Chocolate con leche: 150 mcg

Té negro: 650 mcg

Anacardo: 500 mcg

Cacahuete 200 mcg

Avellana, nuez y almendra:120 mcg-130 mcg

Cerveza hasta: 200 mcg

Mejillones: 100 mcg-300 mcg

Copos de avena: 170 mcg

Alforfón: 190 mcg

Edam/Gouda: 90 mcg

Los alimentos ricos en níquel no son malos. Para las personas sin alergia al níquel, resultan saludables ricos en sustancias porque son ricos en micronutrientes.

ALIMENTOS POBRES EN NÍQUEL

Solo se recomienda una dieta baja en níquel si existe una alergia específica al níquel o una sobrecarga de níquel diagnosticada. En el caso de una sobrecarga de níquel, se sigue la dieta durante unas semanas y luego se puede volver a cambiar lentamente a una dieta normal.

Si deseas llevar una dieta baja en níquel, debes evitar en gran medida los alimentos ricos en níquel mencionados en esta lista anterior, así como en general los alimentos enlatados, ya que el níquel puede migrar de los envases metálicos a los alimentos. Por otra parte, no hay que beber más de 2 tazas de té o café al día. Además, estos son los alimentos con menos níquel:

Verduras: pepino, patata, lechuga, zanahoria, rábano, col lombarda, chucrut, apio, tomate, col rizada, cebolla: menos de 10 mcg

La mayoría del resto de las verduras: por debajo de 20 mcg-30 mcg

Manzana, naranja, plátano, fresa, grosella, cereza, mandarina, uva: menos de 10 mcg

Arroz blanco: 10 mcg

Arroz integral: 37 mcg

Harina integral: 13 mcg

Cebada: 28 mcg

Maíz: 47 mcg

Champiñones: 7 mcg-10 mcg

Hay que tener en cuenta que la deficiencia de hierro puede promover el almacenamiento excesivo de níquel, mientras que un buen suministro de hierro inhibe su absorción de níquel. Los alimentos ricos en vitamina C también inhiben la absorción de níquel.

NÍQUEL EN OLLAS Y TETERAS

Las ollas de acero inoxidable pueden contener hasta un 10% de níquel. Se pueden encontrar ollas fabricadas con materiales sin níquel, aptas para alérgicos.

Además, no se deben usar hervidores con resistencia en contacto con el agua, ya que se pueden liberar grandes cantidades de níquel.

NÍQUEL EN EL CAFÉ Y EL HUMO DEL CIGARRILLO

El café de máquina (expreso) contiene diez veces más níquel que el café de filtro.

El humo del cigarrillo también contiene níquel: 1 mcg de níquel por cigarrillo.

TRATAMIENTO DE LA ALERGIA AL NÍQUEL

Si la erupción es muy intensa, causa dolor o se forman ampollas purulentas, se recomienda una visita al médico, que puede recetar antihistamínicos o cortisona.

Si eres alérgico al níquel, debes informar a tu médico antes de una operación o a tu dentista antes de colocar empastes dentales, para evitar los materiales que contienen níquel.


LA OSTEOPATÍA Y SU EFECTO SOBRE EL SISTEMA NERVIOSO AUTÓNOMO MEDIANTE INTERPRETACIÓN DE LA VARIABILIDAD DE FRECUENCIA CARDÍACA

 


[ REVISIÓN SISTEMÁTICA ]

Antonio Santiago Jaume Llinás (PT, DO), José Manuel Sebastián Rausell (PT, DO), Isabel Escobio Prieto (PT, PhD).

Del 16 de febrero de 2019

Introducción: El desequilibrio de los componentes del sistema nervioso autónomo es origen de múltiples afecciones. La terapia manual cuenta con evidencia importante para devolver el equilibrio al sistema corporal.

La interpretación de la variabilidad de la frecuencia cardíaca facilita el diagnóstico y seguimiento del estado vegetativo, lo que la convierte en una metodología económica y reproducible que puede ser utilizada tanto a nivel experimental como en la práctica clínica.

Objetivo: Comprobar el efecto del tratamiento osteopático sobre el sistema nervioso autónomo.

Material y métodos: Se realizó una búsqueda en Web of Science, PubMed, Cochrane, PEDro, Science Direct, Scopus y Cinahl desde enero de 2018 a abril de 2019. Se incluyeron en el estudio ensayos clínicos en lengua inglesa y española, sin fecha límite de publicación, que analizaran el efecto de las intervenciones osteopáticas sobre el HRV. La calidad de los estudios fue evaluada mediante la escala PEDro, siendo excluídos aquellos ensayos con  puntuación inferior a 3.

Resultados: Finalmente fueron revisados 18 estudios de calidad “aceptable”. Los resultados obtenidos muestran la excitación del sistema parasimpático tras aplicación de osteopatía craneal, o manipulaciones articulares (HVLA: High velocity low-amplitude) cervical alta y lumbar, así como excitación del sistema simpático tras aplicación de HVLA cervical baja y dorsal. Esta respuesta puede evidenciarse mediante los cambios observados en la HRV.

Conclusiones: La osteopatía craneal y estructural ejercen un efecto modulador sobre el sistema nervioso autónomo, que puede cuantificarse mediante interpretación de la HRV.

INTRODUCCIÓN:

Existe evidencia científica del efecto a través de reflejos somato-somáticos de las manipulaciones (HVLA: High velocity low-amplitude), estimulando directamente las neuronas aferentes propioceptivas primarias. Entre otras muchas aplicaciones terapéuticas relacionadas, se encuentra la influencia positiva en la distribución del peso entre las extremidades inferiores, indicando un efecto de las manipulaciones sobre los mecanismos de control motor que influencia los captores posturales.

Estos efectos neurofisiológicos periféricos estimulan directamente a través de la médula espinal, estructuras centrales de los circuitos moduladores del dolor (amígdala, sustancia gris periacueductal, etc.). Éstas, a su vez, emiten respuestas a través de diferentes sistemas, tales como el sistema vegetativo, endocrino, neuromuscular…

Estas respuestas se pueden medir para conocer el impacto de las técnicas aplicadas. La evidencia del efecto de las HVLA a través de reflejos somático-autonómicos es más actual y está acompañada de respuestas de niveles superiores a través del eje hipotálamo-hipofisario mediante secreción endocrina, neuro-humorales mediante secreción de citocinas y de centros autonómicos neuronales (CAN) mediante secreción de catecolaminas.

La respuesta sobre el sistema nervioso autónomo (SNA)se puede medir mediante diversas valoraciones de función autonómica: cardiovascular, gastrointestinal, renal, sexual, sudomotora, respiratoria y ocular. Entre estos métodos, el monitoreo del reflejo cardiovagal tiene un alto grado de recomendación. Para ello, el método más revisado es la variabilidad de la frecuencia cardiaca (HRV- High rate variability). Los estándares de medición, interpretación fisiológica y uso clínico están claros desde 1967.

Su reproductibilidad, facilidad de aplicación y el hecho de ser un método no invasivo la convierten en una metodología de medición utilizada en diversas disciplinas médicas para detectar mortalidad cardiovascular (incluido muerte súbita) y el estado de salud de pacientes diabéticos, teniendo en cuenta sus variaciones fisiológicas en función de diversas variables independientes como edad, sexo o farmacología.

Se ha demostrado el efecto simpático-excitatorio de las movilizaciones (LVLA: Low velocity low ampplitude) independientemente del segmento movilizado. En cambio, al aplicar HVLA el efecto sobre el SNA depende del segmento donde se aplica la técnica; indicando un sesgo regional que las dota de mayor especificidad.

Una revisión compara el efecto de las HVLA con las técnicas fasciales sobre el HRV. Otra reciente revisión confirma el efecto de la manipulación vertebral sobre el SNA. Y también existe un proyecto acerca del efecto de las HVLA sobre la HRV. El propósito de la revisión era comparar el efecto de la osteopatía sobre el SNA mediante la interpretación de la HRV, tanto en personas sanas como con alguna patología, con el fin de entender como la osteopatía puede influir en la mejora de la alostasis (es la necesidad a la que se ve forzado el organismo de cambiar los puntos de estabilidad con el fin de mantener una adaptación ante demandas constantemente variables. Es un proceso a dinámico y activo, que implica lograr un nuevo equilibrio), y la interrelación entre los sistemas nervioso, endocrino e inmune.

MATERIAL Y MÉTODOS

Esta revisión sistemática se ha realizado de acuerdo con la guía que reporta la declaración PRISMA (Preferred Reporting Item for Systematic Review and Meta-Analyses).

Estrategia de búsqueda

Con el fin de minimizar el sesgo de selección de estudios se realizó una búsqueda bibliográfica entre Enero de 2018 y Abril de 2019 en las bases de datos electrónicas Web of Science, PubMed, la biblioteca Cochrane plus, Physiotherapy Evidence Database, Science Direct, Scopus y Cinahl.

Criterios de selección

El contenido de los artículos debía estar relacionado con el efecto de las maniobras terapéuticas osteopáticas sobre el SNA; este efecto debía ser cuantificado mediante obtención de la HRV. Como criterios de inclusión se tuvieron en cuenta que fueran ensayos clínicos en lengua inglesa y española, sin fecha límite de publicación, incluyendo resúmenes, desarrollados en muestras de sujetos humanos sanos o enfermos, uso de técnica osteopática. Fueron excluídas otras terapéuticas como acupuntura, yoga, reflexoterapia, movilizaciones, etc. y sus efectos sobre la HRV, así como ensayos clínicos donde la variable de medición fuese el pulso arterial (Heart rate: HR) o cualquier otro parámetro cardiovascular a pesar de su relación con la HRV y ensayos clínicos con pobre calidad metodológica valorado mediante una puntuación inferior a 3 en la escala de valoración PEDro .

Los estudios más relevantes fueron obtenidos a texto completo y revisados para detectar los criterios de inclusión y exclusión.

Extracción de datos

De los estudios seleccionados, se extrajo de forma sistematizada la información correspondiente a la referencia, muestra participante, intervención aplicada, parámetros evaluados, resultados obtenidos y conclusiones del estudio. Además, la calidad de los estudios fue evaluada mediante la escala PEDro.

RESULTADOS

Los resultados son sintetizados en tablas, en las cuáles se diferencia el tipo de intervención, ya sea craneal o estructural. No se encontraron ensayos clínicos acerca de técnicas osteopáticas viscerales y su efecto sobre el SNA valorado mediante interpretación de la HRV.

Tanto los estudios donde se analizó el efecto de una única técnica osteopática craneal como al analizar un protocolo de sesión osteopático craneal los resultados fueron a favor de un incremento de la respuesta vagal.

En cambio, al aplicar HVLA la respuesta vegetativa varió en función de la zona anatómica. Se observó un aumento de la respuesta simpática al aplicar la técnica sobre las zonas dorsal y cervical baja. Ello contrasta con el aumento de la respuesta vagal registrado al aplicar la técnica sobre las zonas cervical alta y lumbar.

DISCUSIÓN

La alostasis permite la estabilidad a través del cambio de las demandas tanto externas como internas. La medición de la HRV permitiría cuantificar esta cualidad adaptativa. Una vez detectado el desequilibrio simpático-vagal, las técnicas osteopáticas craneales y estructurales permitirían mejorar la adaptabilidad de los individuos reequilibrando el sistema de manera más rápida y eficiente.

Al estudiar en detalle el origen de esta mejora mediante HVLA, se observa que no sólo se atribuye a mecanismos periféricos, como son la inducción de reflejos somato-autonómicos, sino que también se debe prestar atención a mecanismos centrales, como cambios neuroendocrinos e inducción de reflejos somato-humorales. En este último punto, se considera que la HRV es inversamente proporcional a los biomarcadores inflamatorios.

El aumento de respuesta vagal conseguido mediante las técnicas craneales favorecería el reflejo colinérgico antinflamatorio mediado por el nervio vago. Asimismo, técnicas craneales específicas como la inhibición de suboccipitales permitirían, mediante relaciones anatómicas del nervio vago con el nervio trigémino y C 1-C2, un efecto modulador sobre los reflejos simpático-autonómicos y el dolor.

En este ultimo punto se considera que la HRV es inversamente proporcional a la sensibilidad álgica y la sensibilización de zonas cerebrales relacionadas con la neuromatriz del dolor.

También se considera que la HRV es un buen marcador del nivel de estrés de los individuos. Se considera que es inversamente proporcional a los niveles de hormonas relacionadas con el estrés, como la adrenalina y el cortisol.

Se ha demostrado mediante un ensayo clínico que un protocolo de técnicas combinadas osteopáticas induce cambios en la perfusión cerebral de zonas relacionadas con la interocepción y por tanto, el sistema vegetativo (córtex cingular posterior). Este efecto se debería a la modulación del sistema autónomo, pero contrastan con los resultados observados de las técnicas HVLA sobre la HRV observados en esta revisión.

Estas diferencias se explicarían por el efecto de las diferentes técnicas sobre el SNA, el desplazamiento del equilibrio sobre el sistema  simpático induciría vasoconstricción y en consecuencia disminución de la perfusión, y al contrario el desplazamiento del equilibrio sobre el sistema parasimpático induciría vasodilatación y en consecuencia aumento de la perfusión. Mediante el análisis previo de la HRV, se podrían elegir las técnicas adecuadas y por tanto, inducir cambios biológicos y neurológicos para normalizar la sensibilización del sistema interoceptivo.

En estudios donde se utiliza aparataje (percutores o activadores) para realizar la intervención, se encuentra ausencia de resultados en las variables de medición y homogeneidad de resultados en los grupos intervención y control. Estos datos son concluyentes para afirmar que el tacto influye en la HRV. Supondría un factor añadido a la investigación del “tacto terapéutico”, donde la estimulación de fibras amielínicas con bajo umbral de activación neurofisiológica asociadas a la red nerviosa de los folículos pilosos inducen secreción de oxitocina y activación de centros cerebrales superiores relacionados con los circuitos de recompensa.

Estudios realizados ponen en evidencia la medición de la HRV mediante tecnología pletismográfica utilizando el flash de la cámara del smartphone o un wearable. La validez y precisión de estas metodologías de medición se equiparan al electrocardiograma, la sencillez y menor coste supondrían un beneficio para poder implementarlas a la práctica clínica.

Una revisión sistemática acerca de la fiabilidad y precisión de la manipulación osteopática visceral, no aportó resultados concluyentes.

Este estudio recomienda mejorar la metodología de investigación evitando el sesgo de los interventores por falta de enmascaramiento y por ser estudiantes de osteopatía, falta de evaluación del placebo utilizado y metodologías poco descriptivas donde se comparan resultados inespecíficos, en lugar de basarse en un resultado más específico.

La HRV se plantearía como resultado de medición del efecto de las técnicas osteopáticas viscerales en futuros estudios y permitiría determinar si la terapia ficticia aplicada es un verdadero placebo para el SNA y puede utilizarse como control de confianza.

CONCLUSIONES

Los estudios con calidad razonable de acuerdo con la escala PEDro demuestran excitación del sistema parasimpático tras aplicación de osteopatía craneal o HVLA cervical alta y lumbar, así como excitación del sistema simpático tras aplicación de HVLA cervical baja y dorsal. Esta respuesta puede evidenciarse mediante los cambios observados en la HRV. La evidencia es limitada en el caso de la osteopatía visceral debido a la ausencia de estudios de los efectos de ésta sobre el sistema autónomo medido mediante interpretación de la HRV.

La HRV cuenta con evidencia sólida para diagnosticar desequilibrios del sistema autónomo, permitiendo establecer relación con los biomarcadores de stress, inflamación y sensibilidad álgica.

 

RECUERDEN;

Dentro de la osteopatía no entendemos de enfermedades ni lesiones como tal y por tanto no las tratamos, de lo que hablamos es de alteraciones estructurales o problemas de restricciones de movilidad o funcionales en el cuerpo que son las bases de la Osteopatía y este no es un caso distinto a otros tantos en los que ayudamos a la gente con sus problemas.

Un estudio biomecánico profundo por parte del Osteópata, podrá determinar el origen de dicho dolor, y aplicando las correcciones osteopáticas oportunas, eliminar o mitigar los dolores en el peor de los casos, siempre que la estructura sea el origen de la causa.


LA OSTEOPATIA Y LA EFECTIVIDAD DEL TRATAMIENTO MANIPULATIVO OSTEOPÁTICO EN PACIENTES CON DISMENORREA PRIMARIA

 



[ REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA ]

Regina Chiarelli (PT, DO). Del 16 de noviembre de 2020

Introducción. La Dismenorrea Primaria (DP) es la afección ginecológica más frecuente en mujeres de edad reproductiva (67%-90%). Es considerada incapacitante, afectando negativamente la vida personal y siendo la principal causa de absentismo escolar o laboral (34-50%).

Si bien el tratamiento de elección en la actualidad es el farmacológico, presenta efectos adversos no deseados, por lo que resulta importante conocer la efectividad de otros tratamientos no invasivos para la salud de la mujer, como es la Osteopatía.

Objetivos. Evaluar la efectividad del tratamiento manipulativo osteopático (TMO) en relación al dolor y la discapacidad en mujeres con DP.

Material y métodos. Se realizó una búsqueda bibliográfica entre los meses de Marzo a Agosto de 2020, en las bases de datos Pubmed, Medline, Physiotherapy Evidence Database (PEDro), Cochrane y ScienceDirect. Se seleccionaron ensayos clínicos con una puntuación en la escala PEDro mayor o igual a 5 y series de casos con una puntuación en la escala MINCIR mayor o igual a 11, publicados en inglés y español, que cumplieran con el objetivo de la revisión.

Resultados. Se seleccionaron 10 estudios que cumplieron con los criterios de inclusión y fueron incluidos en la revisión (muestra total de 866 participantes). Los efectos del TMO inmediato para el dolor en DP (1 ciclo menstrual) estuvieron disponibles en 4 estudios, a corto plazo (hasta 3 ciclos menstruales) en 5 estudios y a largo plazo (hasta 12 ciclos menstruales) en 1 estudio.

Conclusiones. De acuerdo al análisis de los estudios incluidos en esta revisión, se puede demostrar que actualmente no existen evidencias suficientes que garanticen la efectividad del TMO para la DP. Si bien la mayoría de los estudios muestran beneficios y cambios en los síntomas de dolor y discapacidad que presentan las jóvenes, éstos presentan baja calidad de evidencia. Sería interesante para futuras investigaciones mejorarlos, realizar estudios pragmáticos y un seguimiento más adecuado al de los estudios existentes.

INTRODUCCIÓN

La dismenorrea es el problema ginecológico más común en las mujeres de todas las edades y razas.

Según la fisiopatología, puede subclasificarse en Dismenorrea Primaria (DP) o Dismenorrea Secundaria (DS). La DP es definida como calambres espasmódicos dolorosos en la parte inferior del abdomen antes y/o durante la menstruación, que suele comenzar en la adolescencia, menarquia o poco después, generando dolor intenso el primer o segundo día menstrual e inclusive hasta 72 h. Los síntomas pueden irradiarse a la espalda y muslos, provocar náuseas, vómitos, diarrea, dolores de cabeza o calambres musculares.

Se manifiesta en ausencia de cualquier patología pélvica a diferencia de la DS, que puede originarse a partir de ciertas afecciones como endometriosis, adenomiosis, fibromas (miomas) y enfermedad inflamatoria pélvica.

La prevalencia varía, con estimaciones entre el 67% al 90% entre las mujeres de 17 a 24 años.

El dolor intenso que limita las actividades diarias es del 7%-41%4, considerándose la principal causa de absentismo escolar o laboral (34-50%), con un estimado del 10-30% de todas las mujeres que trabajan o estudian, perdiendo de 1 a 2 días hábiles por mes, siendo el equivalente de una pérdida anual de 600 millones de horas de trabajo, pudiendo traer consecuencias económicas graves a nivel mundial.

Genera un impacto negativo en la vida personal en general, provocando problemas para dormir y en adolescentes predispone a un mayor riesgo de depresión y ansiedad afectando al funcionamiento físico y psicosocial.

Se la considera un factor de riesgo para desarrollar trastornos del dolor, con síntomas irritantes (urgencia, frecuencia) que se perciben en la vejiga y la región pélvica, denominado síndrome de dolor vesical (BPS)

pudiendo estas mujeres, tener más riesgo de desarrollar dolor pélvico persistente.

El diagnóstico médico habitual de la dismenorrea según las guías clínicas, incluye la consideración de los antecedentes clínicos, ginecológicos, familiares y psicosociales para determinar si el paciente tiene DP o síntomas sugestivos de DS. Cuando un paciente presenta DP no es necesario un examen pélvico. Las pruebas de imágenes de la pelvis con ecografía es la modalidad de preferencia e indicada para detectar las posibles etiologías de la DS y como complemento un estudio laparoscópico podría ser útil para hallazgos comunes como endometriosis u otras causas de dolor pélvico crónico.

Además, el diagnóstico osteopático conlleva distintas pruebas como inspección y evaluación postural, disfunción somática que incluye palpación de la anomalía en la textura del tejido, asimetría de posición, restricción del movimiento y sensibilidad (TART), test de movilidad, presencia de puntos reflejos de Dejarnette, neurolinfáticos de Chapman y zonas reflejas de tejido conjuntivo, entre otras pruebas de confiabilidad desconocida.

Con respecto al tratamiento, existe evidencia de la eficacia del tratamiento farmacológico habitual, que incluye medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) y anticonceptivos orales de estrógeno-progestina10.

Si bien los AINEs son más efectivos que el placebo, tienen efectos secundarios gastrointestinales y presentan resistencia al consumo por parte de algunas mujeres. Se ha demostrado además, que el consumo de 25-hidroxi vitamina D y colecalciferol oral presentó efectos beneficiosos en la disminución del dolor y los suplementos dietarios, así como la suplementación de vitamina D, vitamina E y jengibre, parece que reducen significativamente la gravedad de la dismenorrea.

Existen también otros tipos de terapias en el tratamiento de la DP que incluyen el ejercicio terapéutico, ejercicio aeróbico, estimulación transcraneal de corriente continua, estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS), termoterapia y TENS, acupresión, acupuntura, fisioterapia y terapia multimodal que combina manipulación espinal, estimulación nerviosa eléctrica transcutánea y calor.

El objetivo primario de esta revisión fué evaluar la efectividad del tratamiento manipulativo osteopático (TMO) en relación al dolor y la discapacidad en mujeres con DP, y a nivel secundario observar la eficacia de la TMO en relación a los síntomas asociados de la DP, además de conocer y comparar otros tipos de abordajes existentes para esta patología.

MATERIAL Y MÉTODOS

Diseño del estudio

Se realizó una revisión bibliográfica de la literatura sobre la efectividad del TMO en mujeres con DP entre los meses de Marzo a Agosto de 2020.

Estrategia de búsqueda

Las bases de datos utilizadas fueron Pubmed, Medline, Physiotherapy Evidence Database (PEDro), Cochrane y ScienceDirect, con estudios publicados en inglés y español. Las palabras clave utilizadas fueron dysmenorrhea,

“osteopathic manipulation”, “spinal manipulation”, “musculoskeletal manipulation” y massage que en función de cada base de datos, se adoptó una combinación diferente, unidas a través de operadores booleanos AND y OR. Las combinaciones fueron: dysmenorrhea*, “primary dysmenorrhea*”, dysmenorrhea AND “osteopathic manipulative treatment”, dysmenorrhea OR “spinal manipulation”, dysmenorrhea OR “osteopathic manipulation”, “manipulative therapy” AND “primary dysmenorrhea”, dysmenorrhea AND “spinal manipulation”, dysmenorrhea AND massage. Se utilizó también el termino MeSh de Pubmed para dysmenorrhea, spinal manipulation y osteopathic manipulation.

Criterios de selección

Los criterios de inclusión fueron ensayos clínicos aleatorizados (ECA) sobre la efectividad del TMO en mujeres con DP con escala PEDro igual o mayor a 5 puntos, ensayos clínicos (EC), estudios piloto y serie de casos donde se apliquen TMO en mujeres con DP con escala de MINCIR igual o mayor a 11 puntos, estudios con tamaño muestral de al menos 10 sujetos por grupo, estudios en los que se incluyan mujeres con DP entre 14-49 años de edad, estudios en los que se traten a mujeres con DP leves o moderadas diagnosticadas de acuerdo con la guía de consenso de DP (Burnett M. 2017), estudios donde las mujeres presenten ciclos menstruales regulares y estudios publicados en inglés y español.

Fueron excluidos aquellos estudios donde las mujeres utilizaban método anticonceptivo DIU (dispositivo intrauterino), estudios donde las mujeres presentaban DS o graves diagnosticadas, estudios donde las mujeres hayan recibido tratamiento osteopático en los 3 meses previos al reclutamiento para el estudio, estudios donde las mujeres presentaban cirugías previas y estudios con tratamiento enfocado al dolor pélvico de forma general, sin ser específico de la DP.

Evaluación de la calidad y extracción de datos

Se utilizó la escala PEDro para evaluar la calidad de los ensayos clínicos, mientras que la escala MINCIR fue utilizada para los estudios piloto y estudios de serie de casos.

A partir de los estudios seleccionados, se extrajo de cada uno de ellos, la referencia bibliográfica, muestra participante, intervenciones aplicadas, evaluaciones y los resultados obtenidos.

RESULTADOS

Se seleccionaron 10 estudios que cumplieron con los criterios de inclusión y fueron incluidos en la revisión (muestra total de 866 participantes). De los cuales eran ECA, EC, estudio piloto y serie de casos.

Los resultados del tratamiento con efecto inmediato (1 ciclo menstrual) estaban disponibles en 4 estudios, los efectos a corto plazo (hasta 3 ciclos menstruales) en 5 estudios y a largo plazo (hasta 12 ciclos menstruales) en 1 estudio.

La terapia de manipulación espinal (TME) fue utilizada en dos estudios. Hondras en el año 1999, realizaron un ECA ciego al evaluador, en 138 mujeres entre 18-45 años, donde se les aplicó al grupo intervención, una manipulación de alta velocidad y baja amplitud (HVLA) en los niveles vertebrales entre T10 a L5-S1 y las ASI, frente a un grupo control que recibió HVLA en los niveles vertebrales L2-L3 izquierdo. Este estudio que duró 3 ciclos menstruales, no pudo demostrar diferencias en ambos grupos para la escala analógica visual (EVA) en TME (10.09, 7.77 y 5.30) y MBF (8.01, 11.14 y 7.62), ni para los niveles plasmáticos del metabolito de prostaglandina F2a, 15-ceto-13,14-dihidro-prostaglandina F2a (KDPGF2a) en TME (4,29, 3,90 y 1,71) y MBF (10,99, 2,57 y 2,97).

Holtzman en el año 2008, realizaron una serie de casos prospectivos, en 14 sujetos entre 23-40 años, donde se les aplicó TME en la columna lumbosacra sobre una mesa de caída, que a diferencia del estudio anterior, se demostraron cambios favorables utilizando el intervalo de confianza (IC) al 95%, en el dolor abdominal general (ciclo 1: 1.4-5.0 y ciclo 2: 1.0-3.2) y dolor lumbar (ciclo 1: 2.1-4.1 y ciclo 2: 1.4-4.0). No así para el dolor abdominal bajo que las mejoras dependían del sujeto y del ciclo.

Años después, se investigó sobre la eficacia de una técnica de manipulación global pélvica (MGP) en el dolor lumbo-pélvico y en algunos biomarcadores nociceptivos. El estudio piloto de Molins-Cubero en el año 2012, se realizó en 20 sujetos entre 18-40 años, donde se les aplico MGP en las articulaciones sacroilíacas (ASI) bilateralmente y en la articulación L5-S1, frente a un grupo de manipulación simulada.

Demostraron utilizando el IC al 95%, mejorías a favor del grupo intervención en el umbral de dolor a la presión (UDP) para ambos ASI siendo más efectivo en el lado derecho (-0.29 ± 0.24) que el izquierdo (-0.13 ± 0.13), pero no obtuvieron cambios en el dolor lumbo-pélvico percibido en ambos grupos (Intervención: 5.75 ± 10.88) y Control: (- 0.2) ± 6.32), ni para los variables estudiadas adrenalina (P= 0.932),noradrenalina (P= 0.058), dopamina (P= 0.795) y serotonina (P= 0.086).

Más adelante, Molins-Cubero  en el año 2014, realizaron un ECA más complejo que incluyó 40 sujetos (30 ± 6,10 años), dando como resultado en el grupo intervención, una disminución en la percepción del dolor (P= 0.004; F (1,38) a 9,62; R2 0,20) y aumento del PPT de ambos ASI, en el lado derecho (P= 0,001; F (1,38) a 21,29; R2 0,35) y en el lado izquierdo (P= 0,001; F (1,38) a 20,63; R2 0,35). Si bien no hubo diferencias para los niveles plasmáticos de catecolaminas (adrenalina P= 0.123; noradrenalina P= 0.281; dopamina P= 0.173), si los había para los niveles de serotonina (P= 0.045).

Schwerla, en el año 2014, fueron los únicos en realizar un ECA pragmático multicéntrico, para investigar la efectividad de una serie de tratamientos osteopáticos (TO). Se incluyeron 60 mujeres (edad media 30 años) que se las aplicó TO (técnicas directas, indirectas, viscerales y/o craneales), frente a un grupo control que no recibió tratamiento. Como resultado utilizando IC al 95%, la intensidad del dolor menstrual (API) disminuyó en el grupo de intervención de 4.6 a 1.9 y de 4.3 a 4.2 en el grupo control, la duración del dolor disminuyó en el grupo de tratamiento de 4.5 a 2.2 días y aumentó de 4,6 a 4,8 días en el grupo de control. Hubo un impacto positivo en la calidad de vida y menor ingesta de AINEs en el grupo TO.

Ortiz, en el año 2015, realizaron un ECA prospectivo, experimental, de grupos paralelos, para evaluar la eficacia un programa de fisioterapia basado en el ejercicio físico. Fueron seleccionadas 160 participantes a la población por protocolo, donde el grupo intervención realizó estiramientos generales (10’), estiramientos específicos (10’), pedestrismo (10’), ejercicios de Kegel (10’) y ejercicios respiratorios (10’), y el grupo control no recibió tratamiento. Como resultado, disminuyó significativamente el dolor en el grupo de fisioterapia para el 2 (21-25.3) y 3 (72-86.7) ciclo menstrual (p <0.05).

La manipulación del tejido conectivo (MTC) se utilizó en los estudios de Demirtürk, en el año 2016, quienes realizaron un EC correlacional intervencionista en 45 sujetos, donde un grupo recibió MTC y el otro grupo recibió reflexología podal (RP). Se demostró que no hubo diferencias en términos de dificultad en actividades deportivas (MTC: 8.65–1.73 y RP: 7.99–2.03), sociales (MTC: 8.03–2.38 y RP: 8.05–1.82) y la concentración en tareas (MTC: 8.66–1.95 y RP: 7.8 – 2.08) (p> 0.05). Ambos tuvieron mejoras significativas en los cambios dependientes del tiempo en la duración del dolor menstrual (MTC: 11.15–18.22 y RP: 16.1–20.78) y la cantidad de analgésico ingeridos (MTC: 0.93–1.22 y RP: 0.53–0.74) (p <0.05).

Por otro lado Ozgul, en el año 2018, realizaron un ECA en 59 mujeres mayores de 18 años, donde el grupo intervención recibió MTC y asesoramiento de estilo de vida, comparado con un grupo control que solo recibió asesoramiento de estilo de vida. Se demostró que hubo una mejoría estadísticamente significativa a favor del grupo MTC para la intensidad del dolor menstrual MTC (1.6-4.0) y GC (-0.2- -0.1) p=0,001; catastrofización del dolor menstrual en turco (PCS) en MTC (6.0-20.7) y GC (-5.7- -2.0) p=0,001; uso de medicamentos MTC (0.2-2.0) y GC (0-0) p=0,001 y cuestionario en turco de los síntomas menstruales (MSQ) en MTC (14.7- 25.0) y GC (-5.0- -3.2) (p=0,001).

Fallah, en el año 2018, realizaron un ECA en 85 sujetos entre 15-18 años que fueron divididos en 4 grupos, un grupo masaje, un grupo de ejercicios de estiramientos específicos, un grupo que recibió la combinación de masajes y estiramientos y un grupo control que no recibió tratamiento.

Este estudio realizado durante 2 ciclos menstruales, dio como resultado que la realización de actividad física regular, redujo significativa el índice de frecuencia de dolor (PRI), EVA y la intensidad del dolor menstrual (PPI) en los grupos de masaje (14.68 ± 9.35; 4.58 ± 2.76; 4.53 ± 2.7) estiramiento (15.5 ± 9.5; 4 ± 2.4; 4 ± 2.4) y combinado (15.2 ± 7.6; 4.2 ± 2.1; 4.2 ± 2.1) en comparación con el grupo control (24.053 ± 7.9; 6.5 ± 2.1; 6.6 ± 2.1), respectivamente.

Por ultimo el ECA de Chen, en el año 2019, fue realizado para evaluar la efectividad de un programa de ejercicios de estiramiento modificado (EEM), donde se seleccionaron 211 sujetos de edades medias de 21,26 años. El grupo intervención recibió 10’ de calentamiento, 30’ de ejercicios para el dolor de espalda y 10’ de ejercicios de relajación, y el grupo control no recibió tratamiento. Como resultado al 1, 4, 8 y 12 meses de estudio, el grupo intervención tuvo puntuaciones EVA más bajas que el grupo control (0.73, 1.96 p = 0.039, respectivamente) y puntuaciones ODI (Oswestry Low Back) más bajas (0,68, 2,03 p <0,001, respectivamente).

A los 4 y 12 meses el grupo intervención mostró autoeficacia significativamente mayor en el ejercicio que el grupo de control (–6,87, 0,62 p = 0,003, respectivamente).

DISCUSIÓN

En la mayoría de los estudios incluidos en esta revisión, hubo una reducción significativa del dolor y la discapacidad que provoca la DP, pero los mismos presentan un alto riesgo de sesgo y defectos metodológicos.

Con respecto a la TME, Hondras, no pudieron corroborar que existan beneficios en su aplicación, como sí lo habían investigado años anteriores Kokjohn, y Boesler.

Posteriormente Holtzman, demostraron resultados positivos, pero al ser un ensayo de baja calidad de criterio metodológico se pone en dudas su efectividad. Por otro lado, se estudió el impacto de una técnica de MGP en DP por Molins-Cubero, quienes a pesar de obtener efectos positivos, presento un número reducido de pacientes en estudio por lo que no se pueden garantizar sus beneficios.

Más adelante, Molins-Cubero, realizaron un ECA más complejo, observándose mejorías en los valores estudiados, pero no controlaron la ingesta de AINE, por lo que podría haber afectado los resultados.

Revisiones sistemáticas de Proctor y Abaraogu, tampoco pudieron asegurar su efectividad y recomiendan investigación con mejoras en la calidad del diseño del ensayo. Schwerla, fueron los únicos en plantear una serie de tratamientos osteopáticos, si bien esta metodología pragmática tiene lo bueno de no limitar el ensayo al efecto de una sola intervención. Este estudio presenta alto riesgo de sesgo y falta de comparación con un grupo placebo. La MTC también se utilizó como tratamiento.

Demirtürk, la compararon con el efecto de la RP, brindando efectos positivos en ambos grupos de intervención, por lo que no demostró que MTC sea más efectiva que otra intervención. Y Ozgul, compararon el efecto de la MTC frente al ejercicio físico regular, mostrando efectos positivos en el grupo intervención, pero sólo se evaluó 1 ciclo menstrual y presentó un porcentaje alto de pérdidas de sujetos, por lo que su efectividad a largo plazo sería incierta.

Fallah, realizaron un ECA para comparar los efectos del masaje, estiramientos y la combinación de ambos frente a un grupo control, y demostró que hubo una reducción significativa en los síntomas para los grupos intervención, pero el grupo control no recibió tratamiento, por lo que no se lo pudo comparar con un efecto placebo.

Dos ECA combinaron técnicas de estiramiento general, especifico y de relajación frente a un grupo que no recibió tratamiento, donde se mejoraron significativamente los síntomas a favor del grupo de intervención quien realizaba ejercicio físico de manera regular. Ortiz, no tuvieron buena calidad metodológica ni seguimiento adecuado y Chen, si bien fueron los únicos en realizar un seguimiento de 12 meses. Los participantes en ese lapso de tiempo se perdieron, además de que en ambos estudios tampoco se controló con un grupo placebo.

Por ultimo, 4 artículos mostraron efectos positivos en los grupos de intervención pero con resultados en solo 1 ciclo menstrual, poniendo en duda si realmente TMO es efectivo en pacientes con dolores persistentes. En varios estudios no hubo comparación con grupo placebo, viéndose afectados los resultados.

Los tamaños muestrales fueron deficientes, por lo que no existe certeza de que la TMO funciona, y además en 3 estudios hubo una pérdida de sujetos mayor al 30%, lo que indica que los diseños deberían ser más complejos y con un seguimiento más adecuado.

CONCLUSIONES

De acuerdo a los resultados analizados en los artículos incluidos en esta revisión, se demuestra que actualmente no existen evidencias suficientes que garanticen la efectividad del TMO para la DP. Si bien, la mayoría de los estudios muestran beneficios y cambios en los síntomas de dolor y discapacidad que presentan las jóvenes.

Sin embargo, no pueden tenerse en cuenta por la baja calidad de evidencia científica (pequeños tamaños muestrales, no se comparan grupos placebo, alto riesgo de sesgos y seguimiento a corto plazo), por lo que sería interesante para futuras investigaciones, mejorar su calidad, realizar estudios pragmáticos y un seguimiento más efectivo al de los estudios realizados.

RECUERDEN;

Dentro de la osteopatía no entendemos de enfermedades ni lesiones como tal y por tanto no las tratamos, de lo que hablamos es de alteraciones estructurales o problemas de restricciones de movilidad o funcionales en el cuerpo que son las bases de la Osteopatía y este no es un caso distinto a otros tantos en los que ayudamos a la gente con sus problemas.

Un estudio biomecánico profundo por parte del Osteópata, podrá determinar el origen de dicho dolor, y aplicando las correcciones osteopáticas oportunas, eliminar o mitigar los dolores en el peor de los casos, siempre que la estructura sea el origen de la causa.