lunes, 11 de octubre de 2021

LA OSTEOPATIA Y LOS TRATAMIENTOS DEL DOLOR EN LA LITIASIS RENAL

 Recordemos que la Osteopatía es una de las terapias naturales más usadas y reconocidas a nivel clínico. Su esencia integradora la convierte en una terapia que cura alivia y sobre todo previene la aparición de enfermedades.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) considera la Osteopatía “una profesión sanitaria de primera intención e independiente de otras”, es decir, que sus profesionales, los osteópatas, trabajan la salud de los pacientes y pueden ejercer sin necesidad de que el paciente venga derivado por otro profesional de la salud. 

La Osteopatía, referenciada como medicina por la OMS (Organización Mundial de la Salud), está reconocida en países como EEUU, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Suecia, Portugal, Francia, Suiza o Gran Bretaña, pero, la Norma Europea UNE, aprobada por el Centro Europeo de Normalización (CEN), no está implementada en España, a pesar de estar publicada en el BOE (Boletín Oficial del Estado) desde enero de 2019.

La osteopatía es una disciplina terapéutica basada en la anatomía y fisiología del cuerpo humano y es una de las terapias más completas dentro de todo el grupo de Terapias Naturales, ya que además de comprender la mayoría de los problemas y enfermedades que manifiesta en el cuerpo físico, también tiene tratamientos ideales para poder mejorar algunos aspectos emocionales y psíquicos que causan diferentes patologías.

 

LA OSTEOPATIA Y LOS TRATAMIENTOS DEL DOLOR EN LA LITIASIS RENAL.

Estudio realizado en julio del 2014 por:

Ramón Punzano Rodríguez (PT, DO), Fisioterapia y Osteopatia Ramón Punzano. Mislata. Valencia.

Pablo Escribá Astaburuaga (PT,DO), de la Clínica Fisioterapia y Osteopatia Pablo Escribá. Alboraya. Valencia.

RESUMEN

Introducción: La litiasis  renal  (LR)  es  una  de  las  patologías  más  frecuentes  en  las  consultas urológicas, con una repercusión socioeconómica a nivel mundial muy alta. El cólico nefritico (CN) es  la  presentación  clínica  más  frecuente  de  la  litiasis  renal  y  una  de  las  principales  urgencias urológicas.  El  tratamiento  farmacológico  más  utilizado  para  el  control  del  dolor  son  los  AINEs, seguidos de una amplia gama de fármacos como los opiaceos, anticolinérgicos, analgésicos, etc. Las  manipulaciones  vertebrales  también  tienen  un  efecto  analgésico,  aunque  es  necesario estudios que proporcionen una mayor evidencia científica.




Objetivos: En  esta  revisión  se  pretende  analizar  las  diferentes  estrategias  terapéuticas  sobre  el dolor en la LR y valorar la efectividad de los distintos tratamientos.

Material y Métodos: Se realizó una revisión sistemática con una muestra de análisis bibliográfico integrado  por  25  artículos  (n=25)  que  cumplieron  los  criterios  de  selección  en  dos  fases  de análisis, lo que supone un 13.02% del total de los artículos encontrados (n=192) y el 43,85% de los artículos que cumplieron los criterios de selección de inclusión y exclusión (n=57). Se usaron las  bases  de  datos  Embase.com,  Sciencedirect  y  PEDro.  Como  palabras  clave  principales  se usaron “nephrolithiasis”, “osteopathic medicine” y “spinal manipulation”. Posteriormente se usaron otros términos como “complementary medicine”, “chiropractic” y “pharmacology”.

Resultados: Se analizaron 8 estudios en los que se utilizaron distintas técnicas  para  el tratamiento  del  dolor  en  la  LR: AINEs,  opiáceos,  ansiolíticos,  anticolinérgicos,  analgésicos,  calor, estimulación nerviosa transcutanea (TENS) y manipulaciones vertebrales.

Conclusiones: El  uso  de  los  AINEs,  tanto  de  manera  aislada  como  en  combinación  con  otros fármacos  parece  ser  el  tratamiento  farmacológico  más  eficaz  para  paliar  el  dolor.  Los  opiáceos, tienen como contrapartida efectos adversos no deseados. En cuanto a las terapias físicas el uso del  calor  local  y  el TENS  son  capaces  de  disminuir  el  dolor.  Las  manipulaciones  vertebrales  son capaces  de  reducir  el  dolor  a  corto  plazo,  sin  los  efectos  adversos  de  los  fármacos,  aunque  son necesarios más estudios que demuestren la evidencia.



INTRODUCCIÓN

En   Estados   Unidos,  la   litiasis   renal   (LR) representa  más  de  2  millones  de  consultas  externas, costando  más  de  dos  billones  de  dólares  en  atención médica. Afecta  entre  5-15%  de  la  población  mundial. Después   de   un   proceso   litiásico   sin   tratamiento específico, la tasa de recidiva a los 5 años es del 35 al 50%. El 80% de los cálculos renales están compuestos por   oxalato   o   fosfato   cálcico   o   ambos,   menos frecuentes  son  las  de  ácido  úrico  o  estruvita.  Con factores   de   riesgo   como   antecedentes   familiares, resistencia  a  la  insulina,  hiperparatiroidismo  primario, dietas   ricas   en   sal   y   proteína   animal,   diabetes, hipertensión,  síndrome  metabólico  y  un  aporte  hídrico pobre.

Los  cálculos  situados  en  los  cálices  renales, pueden producir dolor lumbar de intensidad variable, no correlacionado  con  posturas  o  movimientos,  para  lo cual es necesario hacer un diagnóstico difererencial con lumbalgias  mecánicas.  El  cólico  nefrítico  (CN)  es  el cuadro de dolor en la fosa renal y síntomas asociados, por   la   distensión   aguda   de   la   cápsula   renal   y   la obstrucción  de  la  vía  urinaria,  y  representa  una  de  las principales  urgencias  urológicas.  El  dolor  se  sitúa  en función   de   la   localización   del   cálculo,   asociado   a náuseas   y   vómitos,   ya   que   el   ganglio   celiaco   es compartido por riñón y estómago entre otros órganos así  como  los  plexos  renal  y  mesentérico,  que  llegan  a niveles   de   la   onceava   vértebra   torácica   hasta   la segunda vértebra lumbar de la médula espinal.  El   tratamiento   médico   va   dirigido   a   la admnistración de antiinflamatorios no esteroideos como diclofenaco  sódico,  indometacina  o  ketoralaco,  que  en fases  de  dolor  agudo  son  de  primera  elección.  Otro estudio  habla  de  mejoría  clínica,  a  corto  plazo,  de  la sintomatología tras una manipulación vertebral.

El  diagnóstico  se  basa  en  una  historia  clínica exhaustiva  y,  ante  la  sospecha  de  la  presencia  de cálculos renales, se realiza analítica de sangre y orina, radiografía,   ecografía   o   tomografía   computerizada helicoidal.

MATERIAL Y MÉTODOS

La  revisión  de  la  bibliografía  se  lleva  a  cabo utilizando   las   bases   de   datos   Embase.com, Sciencedirect y PEDro. Los términos empleados para la búsqueda   fueron   “nephrolithiasis”,   “osteopathic medicine”  y  “spinal  manipulation”.  Posteriormente  se usaron   términos   como   “complementary   medicine”, “chiropractic”   y   “pharmacology”,   limitando   la   misma desde   el   año   1995   al   2013,   en   lengua   inglesa   y española.

Criterios de Selección y Cribado

En  su  revisión  consideraron  dos  fases de búsqueda. En la primera fase establecieron criterios de  selección  (inclusión  y  exclusión)  y  en  la  segunda fase criterios específicos de cribado.

1)  Criterios  de  selección.  En  la  fase  1  de  la  búsqueda se  aplicaron  los  siguientes  criterios  de  inclusión:  a) artículos publicados en revistas científicas indexadas en español  o  inglés  relativos  a  cualquier  aspecto  clínico, diagnóstico y terapéutico de la LR; b) artículos relativos a  cualquier  aspecto  de  la  LR  y  la  osteopatía,  terapia manual  y  terapias  alternativas.  Entre  los  criterios  de exclusión  considerados  se  encuentran:  a)  todos  los artículos  publicados  en  un  idioma  diferente  al  inglés  y español   en   revistas   científicas   indexadas   y   no científicas;   b) aquellos   que   no   tuviesen   criterios mínimos  de  calidad,  como  la  ausencia  de  revisión  por pares, la inexistencia de grupo control y que no fuesen ensayos clínicos aleatorizados.

2) Criterios de cribado. En la fase 2 de nuestra revisión, aplicamos   criterios   de   cribado   a   los   artículos seleccionados,   según   el   Título,   el   Resumen   y   las Palabras Clave, según el Texto Completo y en relación a   las   Referencias   Bibliográficas   de   los   artículos incluidos en la fase 1.

Análisis de los Datos

Fase 1. Con esta primera búsqueda se obtuvieron 192 estudios   (n=192)   y,   tras   descartar   los   artículos duplicados,   se   aplicaron   los   criterios   de   inclusión/ exclusión,  lo  que  permitió  una  selección  inicial  de  57artículos (n=57).

Fase  2.  Posteriormente, se  realizaron  varios  cribados adicionales  entre  los  artículos  de  la  búsqueda  inicial para   determinar   los   estudios   relacionados   con   la osteopatia,   terapia   manual,   medicina   alternativa   y farmacología. Se  realizó  una  selección  por  Título,  Resumen y  Palabras  clave,  lo  que  excluyó  a  28  (n=28)  artículos seleccionados   en   un   principio.   Posteriormente,   se aplicó  un  análisis  de  las  referencias  bibliográficas  de estos 25 artículos para comprobar si podíamos obtener mas   información.   No   se   obtuvo   ningún   estudio complementario   (n=0).   Por   ello,  la   muestra   de   la revisión  la  formaron  25  artículos  seleccionados  según los criterios PRISMA.

RESULTADOS

Se   analizaron   25   artículos   en   los   que   se utilizaron  diferentes  técnicas  para  el  tratamiento  del dolor  en  la  LR,  ya  que  es  la  presentación  clínica  más frecuente.

Tratamiento Farmacológico

Martínez12  realizó  una  revisión  del  tratamiento farmacológico   en   la   LR.   En   los   pacientes   con   un episodio  agudo  de  LR,  la  actuación  terapeútica  más urgente  es  la  analgésica.  Inicia  el  tratamiento  con  75 mg  de  diclofenaco  via  intramuscular  o  600  mg  de ibuprofeno  por  via  oral,  con  un  nivel  de  evidencia  1b  y un grado de recomendación A. Puede asociarse a 1 o 2 g de metamizol magnésico en infusión lenta intravenosa durante  20  minutos.  Pavlik  et  al.15, hablan de que el tratamiento  con  metamizol  tiene  una  eficacia  similar  al de la cizolirtina.

Si no ha hecho efecto se repite el tratamiento anterior   o   se   administra   30   mg   de   ketoralaco intravenoso o intramuscular.

Como   alternativa   a   los   antiinflamatorios   no estoreoideos (AINEs) se puede usar 10 mg de morfina en   infusión   por   vía intravenosa,   con   un   nivel   de evidencia 4 y un grado de recomendación C. Safdar et al.,  recomiendan  el  uso  de  la  morfina  y  el  ketorolaco en  un  tratamiento  combinado.  Tienen un efecto mayor que los dos por separado, con una disminución de la necesidad   de   administrar   nuevos   tratamientos analgésicos.  Se recomienda el uso de opiáceos con precaución, por   la   mayor   probabilidad   de   efectos adversos.

La   asociación   de   ansiolíticos   por   vía intramuscular, como diazepam, puede ser beneficiosa en pacientes con ansiedad.

Los estudios clínicos han demostrado que los AINEs (como el diclofenaco) proporcionan un alivio eficaz  en  los  pacientes  con  cólicos  nefríticos  agudos, además  de  reducir  el  índice  de  resistencia  en  estos pacientes. Autores como Engeler et al., Larkin et al.18, Jones  et  al.,  están  en  la  misma  línea  de  trabajo, donde  los AINEs  son  la  primera  opción  de  tratamiento para  el  dolor  agudo  en  la  LR.  Aunque  Stein  et  al.  manifiestan que el tratamiento del dolor con ketorolaco parece algo más efectivo que con diclofenaco, y que AINEs   como   el   el   Celecoxib   no   tiene   ninguna repercusión   sobre   el   pasaje   del   cálculo   para   su expulsión.

Esquena   et   al. hicieron una revisión de la literatura   en   el   tratamiento   del   CN.   En   cuanto   al tratamiento farmacológico los fármacos anticolinérgicos como la N-butil-bromuro de hioscina (buscapina) se han utilizado clásicamente como analgésico, aunque no hay ningún estudio  que  demuestre  que  son  tan  eficaces como los AINEs, lo que no justifica el uso de fármacos antimuscarínicos para el tratamiento del dolor. 

Los AINEs proporcionan un significativo alivio del dolor.  Aparte  del  efecto  analgésico  y  antiinflamatorio tiene el beneficio de actuar directamente sobre la causa principal   del   dolor,   inhibiendo   la   síntesis   de prostaglandinas   y   disminuyendo   el   flujo   sanguíneo renal, reduciendo así la producción de orina y la presión intraluminal.   Estudios   de   metanálisis   donde   se comparan los AINEs frente a opiáceos se concluye que los  AINEs   consiguen   una   mayor   reducción   en   las puntuaciones   del   dolor   y   es   menos   probable   que necesiten  analgesia  adicional  a  corto  plazo  con  menos efectos   secundarios   que   los   opiáceos.   Los   AINEs además,   disminuyen   la   resistencia   obstructiva   del riñón.

Los   opiáceos   proporcionan   una   disminución clara  del  dolor,  con  la  ventaja  del  bajo  coste,  facilidad de ajustar la dosis, alta potencia y rápida actuación, con el   efecto   negativo   de   la   dependencia   que   pueden provocar  y  que  hay  una  mayor  frecuencia  de  efectos adversos  como  los  vómitos.  No  actúan  sobre  el  origen fisiopatológico del dolor. 

Las   dipironas   se   han   demostrado   como analgesia  efectiva  en  dosis  únicas  o  como  tratamiento complementario   de  AINEs   y   opiáceos.   Estudios   de metanálisis   muestran   que   administradas   por   vía intramuscular   son   menos   efectivos   que   75   mg   de diclofenaco. Por vía endovenosa son más efectivas que intramusculares.

El   uso   del   paracetamol   está   escasamente definido, por lo que no sería considerado un fármaco de elección  inicial,  aunque  el  paracetamol  intravenoso  se muestra  un  tratamiento  más  eficaz  y  seguro23,  y  más eficaz  que  el  piroxicam  intravenoso24.  Existen  algunos estudios  que  valoran  la  desmopresina  intranasal  en  el cólico  renal  por  su  facilidad  de  uso,  rápido  efecto  y ausencia   de   efectos   adversos,   dando   una   buena analgesia   tanto   sola   como   administrada   con diclofenaco.   Este   fármaco   actuaría   reduciendo   la presión  ureteral  por  su  efecto  antidiurético,  sin  los efectos   presores   de   la   vasopresina.   Hay   escasos estudios  sobre  el  uso  de  los  inhibidores  de  la  COX-2, en   estudios   esperimentales   se   ha   establecido   que reducen la contractilidad ureteral, además de su efecto antiinflamatorio.  Por  lo  que  su  efecto  antiinflamatorio, junto con la actuación directa sobre la fisiopatología del dolor   y   escasos   efectos   adversos   son   fármacos potencialmente  útiles  a  la  espera  de  futuros  estudios que mejoren la evidencia científica.

Kallidonis.  hablan  de  que  el  tratamiento analgésico no sólo debe reducir el dolor sino reducir la necesidad   de   repetir   nuevas   dosis   de   tratamiento, principalmente con el uso de dos tipos de fármacos, los AINEs y los opiáceos. Además de otros fármacos como los   inhibidores   de   la   COX-2,   desmopresina   o   una combinación para aliviar el dolor.

Roshani  et  al.  hicieron  un  ensayo  clínico  a doble ciego controlado, en 150 pacientes de entre 15 y 65  años.  Los  pacientes  del  grupo  1  recibieron  40 microgramos  de  desmopresina  por  via  oral  más  un supositorio  de  100  mg  de  diclofenaco  sódico.  Los  del grupo  2  sólo  un  supositorio  de  100  mg  de  diclofenaco sódico   más   un   placebo   que   consiste   en   una pulverización  de  solución  salina  al  0,9%.  Se  evaluó  el dolor  después  de  la  administración  de  los  fármacos,  a los  15  y  a  los  30  minutos.  A  los  15  y  30  minutos  la combinación  de  desmopresina  más  diclofenaco  sódico se mostró más útil.

Manipulación Vertebral

Wolcott, describen un caso de un hombre de 41 años de edad, con leve dolor en la parte posterior de  la  cadera  izquierda,  parestesias  en  el  pene  que aumentan  con  la  sedestación  prolongada.  No  refiere fiebre,  nauseas,  vómitos,  etc.  Tres  semanas  antes  se hizo  un  análisis  urinario  con  resultados  normales,  con movilidad   lumbar   activa   completa,   al   final   de   la extensión  lumbar  dolor  en  región  sacroiliaca  izquierda. Se hizo un diagnóstico diferencial para prostatitis, LR y lesión  discal  lumbar.  Las  pruebas  de  laboratorio    eran negativas.  El  tratamiento  consistió  en  la  manipulación de  la  articulación  sacroiliaca  en  camilla  de  drop  y manipulación en flexión distracción por potencial lesión discal.  Además,  se  incluyó  calor  húmedo  y  terapia interferencial  en  la  zona.  El  paciente  refirió  inmediata resolución tanto del dolor en la región sacroiliaca como de  las  parestesias  en  el  pene  de  4  horas  a  2  días después  del  tratamiento. A  las  3  semanas,  el  paciente continuó   en   la   misma   situación,   sólo   con   alivio transitorio   después   del   tratamiento.   Los   síntomas remitieron   totalmente   después   de   conocerse   el diagnóstico de nefrolitiasis y tratamiento de los cálculos con litotricia. Por lo que la manipulación espinal parece proporcionar alivio sintomático a corto plazo en el dolor de origen renal.

Wells  describe  un  caso  clínico  de  LR  con  un cuadro   clínico   de   inicio   inusual   al   no   aparecer hematuria  en  el  análisis  urinario.  Una  de  las  técnicas usadas   en   el   tratamiento   del   dolor   fueron   ajustes vertebrales en la región lumbar, el paciente informó que los  ajustes  le  ayudaron  al  control  del  dolor  durante breves   periodos   de   tiempo.   Por   lo   tanto,   la manipulación  vertebral  disminuye,  a  corto  plazo,  el dolor de origen renal.



CONCLUSIONES

Las   manipulaciones   vertebrales   también proporcionan  un  alivio  del  dolor  en  pacientes  con  CN, así  lo  describen  los  estudios  de  Wolcott donde se incluye  en  el  tratamiento  la  manipulación  de  la  región sacroiliaca   y   zona   lumbar   con   mejoría   de   la sintomatología  de  4  horas  a  2  días;  y  de  Wells en el que  como  parte  del  tratamiento  se  incluyen  ajustes vertebrales  lumbares  con  mejoría  del  dolor  durante cortos periodos de tiempo. Así   pues,   para   el   control   del   dolor,   los tratamientos   más   estudiados   son   de   farmacología, aunque  también  las  terapias  físicas  y  entre  ellas  las manipulaciones  vertebrales  se  han  visto  eficaces  para el  tratamiento  evitando  los  efectos  adversos  que  tiene el tratamiento farmacológico.

Dentro de la osteopatía no entendemos de enfermedades ni lesiones como tal y por tanto no las tratamos, de lo que hablamos es de alteraciones estructurales o problemas de restricciones de movilidad o funcionales en el cuerpo que son las bases de la Osteopatía y este no es un caso distinto a otros tantos en los que ayudamos a la gente con sus problemas.

Un estudio biomecánico profundo por parte del Osteópata, podrá determinar el origen, y aplicando las correcciones osteopáticas oportunas, eliminar las alteraciones existentes a nivel estructural.

LA OSTEOPATIA Y LA TÉCNICA DE THRUST PARA LA DISFUNCIÓN POSTERIOR DE LA CABEZA DEL RADIO

Recordemos que la Osteopatía es una de las terapias naturales más usadas y reconocidas a nivel clínico. Su esencia integradora la convierte en una terapia que cura alivia y sobre todo previene la aparición de enfermedades.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) considera la Osteopatía “una profesión sanitaria de primera intención e independiente de otras”, es decir, que sus profesionales, los osteópatas, trabajan la salud de los pacientes y pueden ejercer sin necesidad de que el paciente venga derivado por otro profesional de la salud. 

La Osteopatía, referenciada como medicina por la OMS (Organización Mundial de la Salud), está reconocida en países como EEUU, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Suecia, Portugal, Francia, Suiza o Gran Bretaña, pero, la Norma Europea UNE, aprobada por el Centro Europeo de Normalización (CEN), no está implementada en España, a pesar de estar publicada en el BOE (Boletín Oficial del Estado) desde enero de 2019.

La osteopatía es una disciplina terapéutica basada en la anatomía y fisiología del cuerpo humano y es una de las terapias más completas dentro de todo el grupo de Terapias Naturales, ya que además de comprender la mayoría de los problemas y enfermedades que manifiesta en el cuerpo físico, también tiene tratamientos ideales para poder mejorar algunos aspectos emocionales y psíquicos que causan diferentes patologías.

LA OSTEOPATIA Y LA TÉCNICA DE THRUST PARA LA DISFUNCIÓN POSTERIOR DE LA CABEZA DEL RADIO

Hoy os traemos un extracto del estudio realizado por:

José Antonio Martínez Fernández 1 (PT,PhD,DO), Profesor del Departamento de Fisioterapia. Universidad de Sevilla. Y Jesús Oliva Pascual-Vaca (PT,PhD, DO) Profesor del Centro de Estudios Universitarios Francisco Maldonado. Osuna. Sevilla.

RESUMEN

Las disfunciones osteopáticas en el codo pueden causar absentismo laboral, con el gasto económico que ello conlleva para la sociedad, debido a la alta incidencia con la que estas disfunciones se presentan. Una de las lesiones osteopáticas que se pueden dar en el codo, es la disfunción de cabeza de radio posterior, que provoca un aumento del tono del músculo supinador corto, que a su vez puede referir dolor en la región externa del brazo y antebrazo.

 


El objetivo de la técnica de thrust para la cabeza de radio posterior con contacto indexial, será anteriorizar la cabeza del radio, para así poder recuperar la funcionalidad en la articulación del codo. Para realizar correctamente la técnica, previamente habrá que llegar a un diagnóstico adecuado basado en la inspección, palpación, pruebas de movilidad, pruebas musculares, pruebas ortopédicas y radiología.

INTRODUCCIÓN

El codo es la articulación intermedia del miembro superior, que relaciona el brazo y el

antebrazo. La posibilidad de orientar el miembro superior en los tres planos del espacio, es gracias al hombro, pero la posibilidad de acercar la mano al cuerpo es gracias al codo.

La articulación del codo la componen tres huesos; la extremidad distal del húmero; y las extremidades proximales de cúbito y radio, y por ende tres articulaciones encerradas en una sola cápsula articular, que comparten los dos grados de libertad asociados pero distintos del codo. Las tres articulaciones son muy diferentes, pero complementarias:

• Articulación humero-radial;condílea, no congruente, siendo el pivote superior de la prono-supinación.

• Articulación húmero-cubital; troclear, responsable de la flexión y extensión.

• Articulación radio-cubital superior; trocoide, no congruente, responsable junto a la radio-cubital inferior de la pronación y supinación. Esta articulación radio-cubital superior está relacionada con el codo a diferencia de la peroneo-tibial superior que es independiente de la rodilla.

Por todo lo mencionado observamos que el codo posee cierta complejidad y debe conciliar aptitudes opuestas como la fuerza y la fineza. 

El radio ocupa la posición lateral del antebrazo, y en su extremo proximal presenta una cabeza recubierta por cartílago hialino y membrana sinovial. La cabeza radial da inserción a la cápsula articular del codo, ligamento colateral radial, ligamento anular y músculo supinador corto.

El espasmo muscular del músculo supinador corto ocasionará la disfunción osteopática conocida como cabeza de radio posterior, al mismo tiempo que el espasmo de este músculo puede provocar dolor referido en la región externa del brazo, antebrazo, cabeza del radio, pulgar y cabeza del primer metacarpiano, dando sintomatología de epicondilitis lateral.

La disfunción conocida como epicondilitis lateral es uno de los trastornos regionales con mayor incidencia en la población tanto a nivel de la comunidad como a nivel profesional. La incidencia entre los adultos en edad laboral, entre los 25-64 años de edad, es del 11%. El 5% de los sujetos diagnosticados de dolor en la región lateral del brazo y antebrazo cursan su baja laboral, existiendo una mayor prevalencia de esta dolencia en los trabajos en que se utilizan de forma permanente las manos, así como en el sexo femenino. 

La etiología de la epicondilitis sigue siendo controvertida, aunque hay autores que afirman que la disfunción en la zona del epicóndilo, más que un proceso inflamatorio se debe a cambios motores y sensitivos.



LESIÓN POSTERIOR DE LA CABEZA DEL RADIO

En la cabeza del radio, desde el punto de vista osteopático, se pueden producir dos tipos de lesiones; la disfunción de cabeza radial anterior y la disfunción de cabeza radial posterior. La etiología de la lesión de cabeza radial posterior puede ser múltiple, bien se debe a una caída del individuo hacia delante sobre la mano, con el antebrazo en pronación, bien se debe a una serie de movimientos repetitivos que llevan a la pronación del antebrazo de forma forzada; ambos gestos provocarán que la cabeza del radio sea impulsada hacia atrás (posterior) respecto al cúbito, y de la misma forma, el radio ascenderá debido a la orientación del plano articular de la articulación radiocubital superior. Los movimientos de la cabeza del radio en la articulación radio-cubital superior provocarán una compresión del menisco sinovial intraarticular húmero-radial, que será fuente de dolor para el sujeto, y un estiramiento del ligamento lateral externo, disminuyendo el valgo fisiológico.

OBJETIVOS

Los objetivos de la técnica de thrust para la disfunción posterior de la cabeza radial serán:

a) Anteriorizar la cabeza del radio.

b) Normalizar la posición de la cabeza del radio

respecto al cúbito.

c) Recuperar la normalidad del tono del músculo supinador corto.

d) Recuperar el tono del músculo braquial anterior y tríceps.


EVALUACIÓN DIAGNÓSTICA

La evaluación diagnóstica de la posterioridad de la cabeza radial se basa en las siguientes pruebas:

·       Inspección: Se observará una disminución del valgo fisiológico en el codo lesional, así como la pérdida de los últimos grados de extensión.

·       Palpación: La cabeza del radio se encontrará ligeramente más posterior. El sujeto presentará dolor en la interlínea articular externa, por el estiramiento del ligamento lateral externo, y presentará dolor a la palpación de la región externa del antebrazo por el espasmo del músculo supinador corto.

·       Test de Movilidad: Como consecuencia de la restricción al deslizamiento anterior de la cabeza radial, encontraremos limitación hacia la supinación y la extensión (al final del movimiento). El test para la articulación radio-cubital superior se realiza con el paciente sentado, codo flexionado a 90º. El terapeuta coloca una mano sobre el olecranón del sujeto, manteniendo el codo contra su cuerpo, y con la otra mano moviliza la cabeza radial antero-posteriormente, en el caso de cabeza radial posterior, ésta no se deslizaría hacia anterior.

·       Test Muscular: Se producirá una debilidad del músculo supinador corto, que se evaluará con el sujeto sentado; el brazo lesional con el codo flexionado a 90º y antebrazo en posición neutra, el terapeuta de pie del lado homolateral del paciente, con una mano toma el codo del paciente para que pueda reposar y con la otra sujeta el antebrazo del sujeto por la parte distal, le pide al sujeto que lleve la mano hacia arriba mientras el terapeuta se opone al movimiento. Se producirá debilidad del músculo braquial anterior, que se evaluará con el sujeto sentado hombro flexionado entre los 45º y los 90º, codo flexionado 90º y antebrazo en equilibrio; el terapeuta del lado homolateral, sostiene el brazo (por debajo del codo), le pide al sujeto que lleve la mano hacia la cara, mientras que la otra mano resiste el movimiento en la parte distal del antebrazo. Igualmente podemos encontrar debilidad del músculo tríceps; para evaluarlo el sujeto se coloca en decúbito prono, con el hombro a evaluar en abducción de 90º, antebrazo flexionado y colgando de la mesa de evaluación; el terapeuta se coloca del lado lesional y sostiene el brazo por debajo del codo, la otra mano la coloca en la región distal del antebrazo para resistir el movimiento que se solicita al sujeto, la extensión de codo.

·       Radiología: En la radiología convencional se observa una apariencia normal, y la IRM se considera una herramienta fiable para determinar el diagnóstico de inflamación crónica de la región externa del brazo, aunque no correlaciona ésta con los síntomas, por lo que se cuestiona la validez de dicha prueba para evaluar la inflamación epicondílea lateral.

·       Pruebas Ortopédicas: Se deben realizar para diagnosticar la patología asociada a desequilibrios musculares que se pueden dar junto a la disfunción de cabeza del radio posterior; algunas de estas pruebas son la de compresión del músculo supinador, prueba de Mill y prueba de Cozen.

BENEFICIOS / INDICACIONES

La técnica de thrust para la disfunción de cabeza de radio posterior con contacto indexial, está indicada en caso de que los test de movilidad muestren que no es posible anteriorizar la cabeza del radio, y esto se acompañe de la limitación de movilidad en los últimos grados de la extensión y supinación. La radiología convencional no debe mostrar signos de fracturas, ni luxación de la cabeza radial.

RIESGOS / CONTRAINDICACIONES

a) Tumores.

b) Fracturas recientes.

c) Luxación de la cabeza del radio.

d) Enfermedades infecciosas.

e) Fragilidad de los tejidos, tras cirugía reciente, cicatrices no consolidadas, etc.

f) Rechazo del paciente al procedimiento.

 

DESCRIPCIÓN DEL PROCEDIMIENTO

Se debe tomar un contacto directo sobre la parte posterior de la cabeza del radio, reducir el slack y realizar un impulso en dirección anterior para reducir la lesión de posterioridad de la cabeza radial.

PRECAUCIONES

Con objeto de orientar el impulso en el plano articular y estabilizar la posición, el terapeuta debe mantener el codo del brazo que manipula, más bajo que el contacto indexial, mientras que el otro brazo del terapeuta (el brazo que no ejecuta la técnica) debe mantener la rotación externa gleno-humeral del paciente.



CONCLUSIONES

La disfunción osteopática de cabeza de radio posterior y las tensiones musculares que se provocan pueden ser causantes de patologías con una elevada prevalencia en la sociedad, y un elevado absentismo laboral en la población activa, con el coste económico que ello conlleva. El acertado diagnóstico y la ejecución correcta de la técnica propuesta en este trabajo para esta disfunción osteopática, en ausencia de contraindicaciones, permitirá restaurar la correcta movilidad en la articulación radio-cubital superior eliminando las restricciones y sintomatología que esta lesión provoca. La aplicación de la técnica de thrust para la disfunción de cabeza del radio posterior ofrece beneficios, pero tiene riesgos conocidos que deberían considerarse en la terapia osteopática de los pacientes en la clínica diaria.

Dentro de la osteopatía no entendemos de enfermedades ni lesiones como tal y por tanto no las tratamos, de lo que hablamos es de alteraciones estructurales o problemas de restricciones de movilidad o funcionales en el cuerpo que son las bases de la Osteopatía y este no es un caso distinto a otros tantos en los que ayudamos a la gente con sus problemas.

Un estudio biomecánico profundo por parte del Osteópata, podrá determinar el origen, y aplicando las correcciones osteopáticas oportunas, eliminar las alteraciones existentes a nivel estructural.

jueves, 12 de agosto de 2021

NOVEDOSO MÉTODO TERAPÉUTICO BASADO EN EL PODER DE LA MENTE.


 Javier Muñoz Bullejos es un pintor y escritor conocido en su ámbito como Xaverio que hace muchos años se interesó por los métodos terapéuticos de los curanderos al superar un herpes con simple harina de maíz tras no funcionarle ningún medicamento. Aquella experiencia le llevaría primero a asistir a los rituales y ceremonias de varios chamanes americanos y luego a conocer los planteamientos de los terapeutas orientales estudiando después Programación Neurolingüística y, sobre todo, cómo las palabras y pensamientos influyen en nuestro cuerpo. Pues bien, como síntesis de lo aprendido desarrolló un método que bautizó como Indalo Codex y consiste en una serie de sencillos ejercicios psicofísicos de meditación dinámica que, sorprendentemente, han resultado ser eficaces en diversas patologías.

Javier Muñoz Bullejos llegó al mundo de la salud a los 47 años cuando estando en la población de Taos en Nuevo México (EEUU) sufrió un herpes que le llevó a someterse a un tratamiento médico farmacológico sin obtener resultados. Sería entonces cuando una amiga india tigua llamada Tania le contó que conocía a una mestiza india mexicana llamada Juanita que ejercía como curandera y probablemente podría ayudarle. Aceptó, quedó con ella y le propuso tratarse con Maizena -que no es sino harina de maíz en polvo- a la que añadió algunas plantas. Pocos días después el dolor había desaparecido y a continuación el herpes. Según explica Javier aquella anciana, famosa por el amplio conocimiento que tenía del poder terapéutico de las hierbas y la mente humana, le diría además algo que le cambió la vida: “Xaverio, tienes el don de ayudar a sanar y si no lo usas se volverá en tu contra”. Y de ello hemos hablado con él.

A partir de entonces asistió a numerosos rituales, ceremonias y reuniones de tribus indias americanas a fin de saber cómo actúan sus chamanes y averiguar cómo afrontan las enfermedades. Supo así que lo que hacen desde tiempos inmemoriales es activar los procesos naturales de curación del cuerpo. 

Asimismo, estuvo en la India -donde por cierto conoció al Dalai Lama- para estudiar técnicas de meditación y respiración consciente. Y más adelante estudió Programación Neurolingüística centrándose luego en el valor terapéutico del pensamiento positivo, la sugestión, la reestructuración cognitiva, el efecto placebo y cómo la actitud que adoptamos y lo que pensamos influye de forma determinante en nuestra salud. Hasta que con los años y la experiencia dio forma a un sencillo método terapéutico que denominó Indalo Codex comprobando que realmente funciona.

Le puso el nombre de Indalo Codex, hace muchos años obtuvo una beca de la Hellen Wurlizer Foundation que me ofrecía una casita-estudio en la población estadounidense de Taos -se halla en Nuevo México- y allí colocó en la chimenea una pequeña figura de oro de un indalo que le regaló una doctora amiga llamada Alicia que trabaja como médico en Almería. Como supongo saben se trata de una figura rupestre -no está claro si del Neolítico tardío o de la Edad del Cobre- que se encontró en Almería y representa a un humano con los brazos extendidos y un arco que sale de sus manos y le rodea por arriba. Hoy se considera símbolo de esa provincia española.

Pues bien, un día empecé con ojos de pintor a observar esa figura intentando averiguar qué habría querido representar su autor e intuí que estaba ante un dibujo-código que contenía información. Y centrado en ella entró -sin pretenderlo- en un estado de meditación en el que venían a su mente preguntas sobre diferentes temas de la existencia; preguntas que luego, en los días siguientes, obtenían respuesta en forma de pequeños mensajes o afirmaciones positivas de metas. Llegó a tomar nota y a poner por escrito unas 3.000.  Sería a partir de entonces cuando se puso a pensar y desarrollar los ejercicios psicofísicos que hoy enseña.

El proceso duró 5 años y terminó publicando todo en un libro titulado Indalo Codex: código para la salud integral de la mujer y del hombre universal; obra que por cierto prologó Federico Mayor Zaragoza -Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) entre 1987 y 1999- y se presentó en la Asociación Andaluza de la Prensa.

Porque para muchos investigadores -y coincido con ellos- representa al ser humano sano en interacción armónica plena con su entorno natural y el universo. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como «el estado de completo bienestar físico, mental y social» además de la ausencia de enfermedad. Y a ese concepto él le añade la salud ambiental y la económica. El indalo es pues un símbolo del ser humano integral que guarda cierta similitud con la del Hombre de Vitrubio de Leonardo da Vinci que se ha asumido como icono universal del hombre y es un dibujo del cuerpo humano masculino con las proporciones ideales.

Es una figura humana -sin sexo definido- de brazos y piernas abiertas con los pies en la tierra y la cabeza alta que sujeta con sus manos un arco superior que a mí juicio representa claramente la bóveda celeste, el universo. En algunas tradiciones de los indios americanos -como los zuni- el arco sobre los brazos se relaciona sin embargo con el arco iris; de hecho, a las figuras las denominan “guerreros del arco iris” infiriendo que su responsabilidad es cuidar del planeta y unir fraternalmente a todas las tribus.

En fin, la postura de brazos abiertos se ha usado desde la prehistoria para invocar la sabiduría, la salud y la fertilidad de la tierra y sus gentes; hay dibujos de personas con los brazos abiertos en yacimientos arqueológicos de todo el mundo. De hecho “invocación” está formada por dos palabras o expresiones: «en la boca» y «acción «. Invocación es pues la capacidad humana de materializar los pensamientos y palabras en acciones. Luego desde un punto de vista cuántico sería la capacidad que tiene una onda de convertirse en partícula.

Ciertamente. Hoy sabemos que en la salud influye todo: desde los factores genéticos a los epigenéticos pasando por la alimentación, las emociones, los pensamientos… Cualquier médico sabe por ejemplo la importancia de una actitud positiva y proactiva por parte de los pacientes. Somos una unidad mente-cuerpo-entorno que debe tratarse de forma holística. La Psiconeuroinmunología ha demostrado de hecho que existe interacción entre los procesos psíquicos y físicos afectando a todos los sistemas del organismo: nervioso, inmune, respiratorio, circulatorio, endocrino y digestivo.

Él entiende además que cada órgano y sistema de nuestro cuerpo trabaja con información global, pero posee personalidad e inteligencia funcional y emocional propias. Cada enfermedad requiere por ello de unas palabras óptimas y de una actitud mental que colaboran de forma coadyuvante a superarla. El sistema inmune por ejemplo es muy influenciable porque una mala noticia lo puede deprimir y hacernos enfermar. Por el contrario, un ánimo positivo, sentirse atendido, ser querido y tener ganas de vivir favorece sus funciones, así como los procesos naturales de autocuración. Y es fácil comprobar cómo todo eso afecta también al ritmo cardiaco, a la respiración, al aparato digestivo… Emociones como el miedo, la alegría o el amor influyen en nuestros cuerpos.


FALSO MITO EL DE QUE NO HAY TRATAMIENTOS NATURALES ANTIVÍRICOS.

 


Hemos extraído la información del reportaje realizado por José Antonio Campoy, Director de la revista Discovery Dsalud.

Las enfermedades infecciosas fueron durante siglos las principales causas de muerte no naturales y se superaron cuando se instauraron a mediados del siglo XIX medidas higiénicas masivas en todas las grandes poblaciones y la gente empezó a beber agua limpia potable, a ingerir alimentos de calidad frescos y las calles dejaron de ser auténticas pocilgas. No fueron las vacunas las que acabaron con las pandemias o redujeron su incidencia y mortalidad como han explicado ampliamente en la revista Discovery Dsalud. Y dicho esto debe saberse además que existen muchas alternativas naturales e inocuas para afrontar posibles contagios. Citamos pues someramente algunas posibilidades como mero recordatorio.

El ayuno. Los humanos aprendimos de los animales que basta ayunar, beber agua pura, respirar aire no contaminado, desintoxicar el cuerpo y descansar suficientemente para que el propio organismo se recupere de la mayor parte de las dolencias; al punto de que el ayuno terapéutico pasó a formar parte de la práctica ritual de casi todas las religiones. Pues bien, hoy sabemos que hace bajar los niveles de colesterol total así como el del llamado “malo” aumentando el del “bueno”, reduce el nivel de triglicéridos, baja la glucemia, la insulinemia y la resistencia a la insulina, disminuye la hipertensión y el ritmo cardiaco, hay menos probabilidad de sufrir ateroesclerosis, mejora el sistema inmune, disminuye la cantidad de tejido adiposo y aumenta la resistencia neuronal a las toxinas además de aumentar la longevidad y combatir las infecciones.

Una dieta alcalina y cetogénica. Reducir la ingesta diaria de calorías y eliminar a la vez la de alimentos acidificantes alarga la vida retrasando el envejecimiento y evita en buena medida la hipertensión, la ateroesclerosis, los accidentes cardiovasculares, la diabetes, los problemas renales, las complicaciones respiratorias, las patologías autoinmunes, las neurodegenerativas y el cáncer. Además, permite adelgazar, aumentar la esperanza de vida, reducir la posible aparición de tumores, protege el corazón y además es una ayuda eficaz en casos de hipertensión, ateroesclerosis, artritis, enfermedades inflamatorias intestinales, anorexia, bulimia, asma, lesiones medulares, diabetes, lumbalgia, cáncer y trastornos mentales. Hasta aumenta la segregación de dos hormonas del crecimiento -la somatotropina y la somatomedina- que desempeñan un papel fundamental en la regeneración tanto de las neuronas como de las envolturas de mielina.

El carbón activado. Cuando se elabora a partir de fibra vegetal fina carbonizada a muy alta temperatura sin apenas presencia de oxígeno a fin de garantizar tanto la ausencia de sales de nitratos y sulfatos perjudiciales como de metales tóxicos el carbón vegetal activado en polvo es antivírico, bactericida, antiinflamatorio, carminativo,m hipocolesterolemiante, uricosúrico y nefroprotector y ayuda a deshacerse hasta del exceso patológico de leucocitos. Además, es desintoxicante tanto cuando se ingieren alimentos en mal estado como contaminados que provocan in􀂧amación intestinal, disbiosis y diarrea. En todo caso su cualidad más destacable es su capacidad para neutralizar gran número de sustancias tóxicas, medicamentos incluidos, sean estos ingeridos accidentalmente o no. Y lo más importante en el caso que nos ocupa: es capaz de inactivar virus y bacterias patógenas así como de neutralizar el exceso de citoquinas proinflamatorias y leucocitos. Lo aconsejable es comprarlo a granel en forma de polvo, no en cápsulas.

La plata coloidal. Se sabe desde principios del pasado siglo XX que ninguna bacteria, virus, hongo, levadura o microbio puede vivir en un líquido en el que haya partículas coloidales de plata. Los aniquila en minutos. De ahí que la plata coloidal obtenida por electrolisis de plata pura en agua destilada se considere uno de los más potentes y eficaces germicidas naturales conocidos. Sin efectos secundarios adversos a las dosis adecuadas, sin interaccionar con otros medicamentos y sin provocar reacciones de rechazo o alérgicas.

Prebióticos y Probióticos. La ingesta de probióticos y prebióticos ayuda a potenciar el sistema inmune así como al adecuado equilibrio del microbioma por lo que es una de la medidas más eficaces para afrontar cualquier infección microbiana, sea vírica, bacteriana o fúngica. Los probióticos son principalmente bacterias acidolácticas -lactobacilos y bifidobacterias- y levaduras que logran llegar vivas al intestino delgado donde interaccionan con las bacterias de la microflora endógena, colonizan el intestino grueso y estabilizan la flora intestinal al adherirse a la mucosa del intestino para impedir la actividad de los microorganismos dañinos. Y los prebióticos son sustancias -mayoritariamente de origen vegetal- que estimulan el crecimiento y la actividad de las especies bacterianas beneficiosas. No son digeribles por los jugos gástricos por lo que llegan intactas al intestino grueso donde potencian la absorción de los probióticos, mejoran las funciones de la flora intestinal, regulan sus funciones y hacen aumentar el número de bifidobacterias útiles. En suma, aliados inestimables para la salud.

Los interferones alfa-2b. Los interferones son glicoproteínas de la clase de las citocinas, moléculas que entre otras funciones desencadenan las defensas del sistema inmune y deben el nombre a su capacidad para “interferir” la replicación viral en las células. Han sido utilizadas en las fases iniciales en China para atajar la pandemia en forma de fármaco. En Cuba se comercializan con el nombre Heberon Alfa R. Pues bien, hay sustancias vegetales que los contienen por lo que es posible obtenerlas tomando infusiones de té verde, manzanilla, cola de caballo y artemisa, entre otras.

Las pepitas de pomelo. El extracto de pepitas de pomelo es eficaz para combatir unos 800 tipos de bacterias y virus, así como un centenar de hongos además de gran número de parásitos unicelulares incluidos microorganismos tan temibles como la escherichia coli, el helicobacter, la salmonella, el staphylococcus, el clostridium y el aspergilus.

El limón. Antioxidante, alcalinizante, antibacteriano, antiviral, antifúngico, cardioprotector, estimulante del hígado y el páncreas, astringente, antianémico, antiescorbútico, antihemorrágico, antihistamínico, analgésico, antipirético, expectorante, hidratante, cicatrizante, hipocolesterolemiante, hipotensor, remineralizante y tónico el limón potencia además el sistema inmune, beneficia el sistema digestivo y ayuda al sistema respiratorio además de ayudar a desintoxicarse, regenerar el cuerpo y adelgazar.

El ajo. Sus aminoácidos sulfúreos -entre ellos la alicina– tienen un marcado efecto antibacteriano y antivírico. Contribuye a aumentar los leucocitos y los macrófagos, reduce la presión sanguínea, alivia el asma y la bronquitis, mejora la función cardiaca y la circulación de la sangre y ayuda a eliminar toxinas.

La cebolla. Antibiótico, viricida, fungicida, depurativo, laxante, diurético, regulador del azúcar en sangre, expectorante, febrífugo, sedante, cardioprotector, inmunoestimulante, antioxidante y digestivo purifica la sangre, mejora la circulación, estimula la producción de colesterol bueno y favorece la eliminación de líquidos, así como la actividad excretora de los riñones. Propiedades que en buena medida se deben a su riqueza en antioxidantes destacando entre ellos los flavonoides. En caso de infección ayuda colocar media cebolla cortada en la mesilla de noche al dormir y tirarla al despertar.

El zinc. Actúa contra 40 virus distintos e interviene en más de 300 reacciones enzimáticas. Es pues imprescindible para disponer de un sistema inmune fuerte y de ahí que sea tan eficaz en numerosas dolencias.

El cobre. Aunque se encuentra en nuestro organismo a nivel de trazas es indispensable en la fabricación de numerosas enzimas que controlan el metabolismo y es un potente y eficaz antibiótico y antiviral.

La espirulina. Primitiva alga unicelular inocua que ayuda a combatir la anemia, protege de infecciones, estimula el sistema inmune, facilita la eliminación de toxinas y reduce el riesgo de desarrollar cáncer. Asimismo, multiplica la población de lactobacilos y facilita la recuperación tras periodos de malnutrición.

La artemisinina. Principio activo de la Artemisia annua -planta muy usada por la Medicina Tradicional China– es un potente antivírico cuya eficacia ante el virus de la malaria o paludismo nadie discute. Se trata una lactona sesquiterpénica que contiene un puente peróxido no presente en ningún otro componente natural. El fármaco que se ha desarrollado con artemisinina genera resistencia lo que no ocurre si se ingiere directamente la planta.

La equinácea. Es de gran efectividad en el tratamiento de enfermedades de tipo infeccioso y casos de envenenamiento. Estimula la producción de macrófagos, linfocitos T y células asesinas naturales encargadas de combatir las infecciones -ya sean por hongos, virus, bacterias, parásitos y sustancias químicas tóxicas- entre un 20 y un 30% más que los fármacos diseñados específicamente para ello.

El saúco. Una de sus variedades -el sambucus nigra- es muy eficaz en dolencias tan distintas como las respiratorias, las digestivas, las dermatológicas, las ginecológicas y hasta las oculares. Alivia la tos y combate las infecciones. Rico en fitoesteroles, flavonoides, mucílagos, ácidos fenilcarboxílicos, sambunigrósidos, ácidos triterpénicos, vitaminas A, B y C y sales potásicas potencia el sistema inmune.

Las especias. Algunas, como la canela, la pimienta, el cardamomo y el clavo entre otras, estimulan los sistemas nervioso, circulatorio, respiratorio y gastrointestinal.

El jengibre. Eficaz en el tratamiento de las náuseas, las indigestiones, la fiebre y las infecciones, así como para aumentar la vitalidad y envejecer mejor.

El aloe vera. Tiene acción antivírica, antibiótica, fungicida, analgésica, antiinflamatoria y tónica entre otras muchas propiedades. Posee más de 200 componentes fundamentales para el organismo humano y se ha contrastado que favorece la función hepática, aumenta las defensas, neutraliza los efectos de las toxinas microbianas y acelera los procesos de reproducción de células nuevas y la eliminación de células muertas.

El Varizapper. Aparato desarrollado por la finada Dra. Hulda Clark que según aseveraba permite a través de un barrido de frecuencias eliminar del organismo bacterias, virus y hongos y además ayuda a restablecer la polaridad de los órganos enfermos.

El Par Biomagnético. Método terapéutico de indudable eficacia cuando quien lo maneja está bien y suficientemente formado permite inactivar con unos simples imanes de 1.000 gauss cualquier microbio patógeno.


LA OSTEOPATIA Y LA TÉCNICA SEMIDIRECTA DE THRUST PARA UNA DISFUNCIÓN EN ROTACIÓN DEL ATLAS, CON CONTACTO INDEXIAL

Estudio realizado por: 

Mata-Guerrero A (PT,DO) 1, 2 , Peinado-Asensio M (PT,DO) 1 , Espí-López GV (PT,PhD,DO) 2,3

1.- Clínica Osteopatía y Salud. Valencia. España.

2.- Clínica Axis. Valencia. España.

3.- Departamento de Fisioterapia. Universidad de Valencia. Valencia. España



RESUMEN

Debido a sus grandes diferencias, anatómicas y funcionales, el estudio de la región craneocervical se separa del resto de la columna cervical.  El complejo craneocervical se considera responsable de signos y síntomas muy diferentes a los que encontramos en el raquis cervical inferior, como por ejemplo vértigos, cefaleas de distinto origen, etc.

El objetivo de la técnica de thrust para una disfunción en rotación del atlas con contacto indexial es devolver la movilidad y funcionalidad a la vértebra. Es importante dominar los principios básicos de realización de la técnica para poder aplicar una correcta intervención terapéutica tras haber descartado los posibles riesgos de la manipulación.

INTRODUCCIÓN

La columna cervical superior (C0-C1-C2) posee la movilidad más amplia de toda columna vertebral: realiza más del 50% de la rotación cervical y una tercera parte de la flexión-extensión. Traumatismos o procesos dolorosos del cuello o estructuras adyacentes pueden provocar un espasmo muscular reflejo para proteger la zona, produciendo una pérdida de movilidad El dolor cervical influye en la calidad de vida del paciente y tiene consecuencias sociales y económicas importantes. Según Rezai et al. tiene una alta morbilidad, tanto a

nivel ocupacional como de actividades de la vida diaria. Debemos realizar una anamnesis y diagnóstico intensos mediante tests de provocación y radiografías para evitar riesgos y

contraindicaciones como por ejemplo los accidentes derivados de la lesión de la arteria

vertebral tras una maniobra negligente.

La arteria se puede lesionar en aquellos puntos donde su movilidad es menor en relación a las estructuras vecinas: foramen transverso de C2, canal del arco posterior de C1 y la duramadre intracraneal. 

A través de las técnicas de thrust buscamos el retorno a la normalidad del huso neuromuscular. Se provoca el estiramiento rápido de las fibras intrafusales del huso, lo que produce una oleada de impulsos aferentes de tan alta frecuencia para el sistema nervioso central que, como protección, disminuye la hiperactividad gamma.

OBJETIVOS

El objetivo de la técnica es suprimir el espasmo de los músculos suboccipitales que fijan la posterioridad vertebral y restaurar la movilidad articular abriendo la carilla, decoaptándola en el sentido de la rotación contralateral. Producimos dos efectos:

-Efecto Mecánico: se moviliza la articulación eliminando adherencias y estirando la cápsula articular y ligamentos, provocando una inhibición refleja de los husos neuromusculares y de la musculatura suboccipital espasmada. Las carillas divergen.

-Efecto Neurológico: se estimulan los mecanorreceptores del ligamento transverso, principal estabilizador de la apófisis odontoides sobre el arco anterior del atlas y de los ligamentos alares que son fundamentales en el control de la rotación del atlas y los de las cápsulas articulares, que no son tan importantes como los anteriores pero que limitan también la rotación y la inclinación lateral. Así se inhibe la hiperactividad gamma.

La técnica se acompaña de una cavitación intraarticular. Estimulamos el sistema nervioso ortosimpático, a través del ganglio cervical superior, normalizando los husos neuromusculares alterados por la hiperactividad ortosimpática.

Hay un reflejo vascular local que permite disminuir la inflamación en el agujero de conjunción.

PRINCIPIOS DE APLICACIÓN

En una disfunción del atlas en rotación, encontramos la posterioridad vertebral del lado de la rotación. La disfunción es mantenida por el espasmo de la musculatura suboccipital del lado de la posterioridad. La carilla de la articulación atlanto-axial del lado de la rotación está imbricada. Las disfunciones o patologías a nivel cervical alto pueden desencadenar diferentes tipos de síntomas, como por ejemplo cefaleas o pseudovértigos.

Los movimientos limitados son: la rotación contralateral con el raquis cervical inferior en flexión, la inclinación homolateral y el deslizamiento anterior del lado de la posterioridad, lo que limita cierto grado de extensión atlanto-axial.

La técnica consiste, mediante un contacto directo a través de la articulación interfalángica distal del dedo índice de la mano del terapeuta sobre la apófisis transversa del atlas, en regular la tensión capsuloligamentosa, utilizando como palanca la cabeza, en posición de doble mentón (flexo-extensión neutra), ligero deslizamiento anterior, ligera lateroflexión homolateral (lo que conlleva deslizamiento contralateral) y rotación contralateral a la posterioridad hasta el nivel en disfunción. Una vez colocados los parámetros, se ejerce un empuje de alta velocidad y corta amplitud en rotación contralateral para abrir la carilla imbricada y devolver la movilidad a los componentes limitados.

EVALUACIÓN DIAGNÓSTICA

El diagnóstico para una disfunción en rotación del atlas se basa en las siguientes pruebas clínicas:

1) Radiología. En las placas del raquis cervical superior se puede obtener una amplia información osteopática.

-Radiografía de perfil. Permite el estudio de las malformaciones congénitas, puentes óseos, fracturas de C1 o C2. Permite valorar las disfunciones a nivel del occipucio, atlas y axis

-Radiología por el vértex. Se usan para confirmar una rotación del atlas. Se traza una línea de anterior a posterior que pasa por el septum nasal, la apófisis basilar, el medio de la apófisis odontoides y el resto del cráneo. Se traza otra línea que pasa anteriormente a las apófisis transversas del atlas. Por último, se traza una línea perpendicular a la línea antero-posterior. Toda diferencia entre esta línea y la que pasa por el atlas indica una rotación entre el hueso occipital y C1. (RADIOLOGIA EXTRABUCAL, como su nombre lo indica son aquellas radiografías que se colocan por fuera de la boca durante la exposición a los rayos X. Se utilizan para captar la imagen de áreas grandes del cráneo y los maxilares en una sola película.

-Radiografía digital dinámica. Se realizan en flexiónextensión y tienen utilidad cuando sospechamos inestabilidad atlas/axis. (DDR; es una tecnología mejorada de rayos X que proporciona una serie de imágenes digitales individuales adquiridas a alta velocidad y baja dosis).

2) Examen neurológico 20. Estudio de los dermatomas, miotomas, reflejos, etc.

3) Palpación.

4) Test ortopédicos

5) Test de movilidad activa.

6) Test osteopáticos.

INDICACIONES / BENEFICIOS

Cervicalgias, neuralgias cervicobraquiales, neuralgia de Arnold; cefaleas y migrañas; hernias discales cervicales; vértigos de posición; problemas viscerales relacionados (corazón, garganta, ojos, nariz...).

CONTRAINDICACIONES / RIESGOS

Debido a la existencia de riesgos asociados a esta técnica debería desaconsejarse en los siguientes casos: traumatismos recientes (fracturas, esguinces grado III, luxaciones); alteración vascular ( aneurismas, insuficiencia vertebrobasilar); enfermedades metabólicas (osteoporosis importante); malformaciones congénitas (síndrome de Down por ausencia del ligamento transverso); impresión basilar (Arnold-Chiari, siringomielia); occipitalización del atlas; pontus unticus; alteraciones psíquicas (rechazo a la manipulación e histeria); parálisis periférica o central; síndromes hiperálgicos asociados a patología neurológica; síndrome de Barre-Lieou; tumores óseos; reumatismos inflamatorios (artritis reumatoide, pelviespondilitis anquilosante,etc...); infecciones (espondilodiscitis)

Asimismo, consideramos las siguientes contraindicaciones relativas: diagnóstico incompleto, sin consentimiento del paciente, dolor durante la realización de la técnica al buscar la tensión, situaciones postparto, etc.

CONCLUSIONES

El objetivo de la técnica es focalizar un impulso breve, rápido y de corta amplitud a través de un contacto fino y una construcción de los parámetros con palancas para liberar la articulación sin riesgo para el paciente, suprimiendo el espasmo de los músculos monoarticulares homolaterales que fijan la disfunción.

Dentro de la osteopatía no entendemos de enfermedades ni lesiones como tal y por tanto no las tratamos, de lo que hablamos es de alteraciones estructurales o problemas de restricciones de movilidad o funcionales en el cuerpo que son las bases de la Osteopatía y este no es un caso distinto a otros tantos en los que ayudamos a la gente con sus problemas.

Un estudio biomecánico profundo por parte del Osteópata, podrá determinar el origen, y aplicando las correcciones osteopáticas oportunas, eliminar las alteraciones existentes a nivel estructural.